Colombiano revela por qué en Latinoamérica no se ahorra: ‘Gastamos para parecer’

El colombiano y creador de contenido Alejandro Torres residió durante cinco años en París, Francia. Esta vivencia transformó por completo su perspectiva sobre el manejo del dinero.

Conocido en Instagram como @sualexdeconfianza, publicó un video donde detalla las diferencias que observa entre la gestión financiera europea y la latina, admitiendo que al principio le resultó incómodo aceptarlas.

“Cinco años viviendo en París me enseñaron algo que me incomodó mucho al principio”, escribió al presentar el video.

En su mensaje señaló:

“Los europeos no gastan para parecer. Gastan para ser. Y esa diferencia lo cambia todo”.

Su reflexión generó debate entre sus seguidores y se centra en cuatro patrones que, según su experiencia, condicionan la relación de los latinos con el dinero. Propone alternativas para superarlos sin renunciar al disfrute.

El creador de contenido compartió sus reflexiones el 30 de abril de 2026 - crédito @sualexdeconfianza/IG

El choque cultural: gastar para ser vs. gastar para parecer

Al llegar a París, Torres notó que la ostentación no era prioritaria entre quienes tenían mayor poder adquisitivo.

“Lo primero que me chocó fue esto, y es que la gente con más plata allá se viste más sencillo. No están en el restaurante más caro”, relató.

Comparó:

“Cada fin de semana nosotros aquí en Colombia gastamos para parecer, y allá digamos que se gasta para ser”.

Para él, la diferencia no es solo estética sino estructural: el gasto europeo satisface necesidades internas, mientras que en América Latina predomina la búsqueda de validación social.

“Esa diferencia yo creo que es bien importante”, puntualizó.

El patrón del gasto para validación: el peso del “me lo merezco”

El primer patrón que identifica es el gasto justificado solo por el esfuerzo.

“En nuestra cultura existe una frase que yo creo que es peligrosísima y es: ‘Me lo gané, trabajé duro, me lo merezco, me voy de viaje, me compro X, me compro Y’”, explicó.

Reconoció que el reconocimiento al esfuerzo es legítimo, pero advirtió:

“Merecerse algo no tiene que ser la única razón para gastar, porque al final eso es lo que nos mantiene a nosotros empezando de cero cada vez”.

Según él, este ciclo perpetúa la inestabilidad financiera y dificulta construir un patrimonio sólido.

La trampa de las experiencias antes del patrimonio

Otro patrón observado es priorizar el disfrute inmediato sobre la seguridad financiera.

“Yo soy el primero que vive experiencias y ustedes lo saben: músicas, viajes, conciertos, buena comida. Pero aprendí que hay un orden”, señaló.

Muchas veces los colombianos gastan de más solo por aparentar, señaló Torres - crédito Policía Nacional | archivo Colprensa

En Europa, comentó, es común que primero se construya un piso financiero.

“Los europeos primero construyen un piso, que son ahorros, inversión básica, fondo de emergencia, y después viven. Nosotros vivimos primero y después vemos”, reseñó.

Añadió:

“No es malo disfrutar, es malo disfrutar sin una red de seguridad y sobre todo hacerlo para pretender”, afirmó el influencer.

El temor al qué dirán y la presión social

El tercer patrón, aunque menos explícito, es el miedo al juicio social. Según Torres, en América Latina persiste la presión por mostrar éxito a través de consumos visibles como ropa de marca, autos o restaurantes caros. Su crítica al gasto “para parecer” apunta a este fenómeno: la necesidad de demostrar estatus. El cuarto aprendizaje fue la importancia de planificar los gastos.

Torres señaló que al comienzo de su estancia en Francia le dio duro asimilar las reflexiones que años después compartió con sus seguidores y usuarios en redes sociales - crédito @sualexdeconfianza/IG

“A nosotros nadie nos enseñó que la plata también se planea, que tener un presupuesto no es ser tacaño, sino que es ser libre”, destacó.

Finalmente, desmontó la imagen aspiracional de la riqueza en redes:

“La libertad financiera no se parece a los videos de yates en Instagram, se parece a poder decir no a ese trabajo que uno odia porque tiene tres meses de gastos guardados”.

Para él, la verdadera autonomía económica se logra con previsión, no con ostentación. Torres asegura que cambiar el enfoque sobre el dinero no significa perder calidad de vida.

“Es lo que más a mí me costó aceptar”, confesó.

Y concluyó:

“Lo mejor es que no tuve que dejar de disfrutar mi vida para lograrlo”.

Fuente: Infobae

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