El mundo del automovilismo boliviano fue sacudido el fin de semana del 25 y 26 de abril de 2025, durante el Rally Santa Cruz de la Sierra, cuando el piloto José Pedro Rojas Velasco, conocido como alias Pepa, fue asesinado a balazos en plena competencia.
El ataque ocurrió en el parque de asistencia y fue perpetrado por un sicario. El caso ha cobrado relevancia por la presunta relación de la víctima con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, uno de los más buscados del continente, cuya captura fue reportada el 13 de marzo de 2026 en Uruguay.
Producto de las pesquisas, el 29 de abril se confirmó la detención de un ciudadano colombiano en vía pública (Santa Cruz), y debido a la información que se encontró en su celular, quedó a disposición de las autoridades por su presunta relación con el pistolero que sembró el terror en medio de la carrera automovilística.
Marset ha sido señalado en varias ocasiones por el presidente colombiano Gustavo Petro ante su gabinete de ministros como integrante de la denominada ‘Junta del Narcotráfico’.
Esto se debe a que, en el proceso judicial por el asesinato del fiscal antimafia paraguayo Marcelo Pecci ―perpetrado en la isla de Barú (Cartagena) el 10 de mayo de 2022 mientras se encontraba de luna de miel con la periodista Claudia Aguilera―, se señaló al narcotraficante uruguayo como uno de los presuntos autores intelectuales del crimen.

Sicariato en medio de una competencia de Rally
El parque de asistencia, lugar donde ocurrió el crimen, suele considerarse una zona segura. Hasta allí logró infiltrarse el sicario momentos antes de que José Pedro Rojas Velasco iniciara una nueva etapa de la carrera.
Según testigos presenciales, el atacante descendió de una camioneta y disparó varias veces a quemarropa contra el vehículo del piloto, lo que provocó su muerte pese a ser trasladado a un centro médico, según informó Red Uno.
A raíz del tiroteo, la organización del Rally Santa Cruz de la Sierra suspendió de inmediato la competencia, argumentando razones de seguridad y duelo por la muerte de “Pepa”.

Las primeras indagaciones de la Policía boliviana descartan que se tratara de un robo y apuntan a un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico.
Rojas Velasco, de 29 años y oriundo de Santa Cruz, habría colaborado con redes internacionales de crimen organizado y, según informes de inteligencia que destacó el mismo medio local, era piloto privado de aeronaves asociadas a Sebastián Marset.
El narcotraficante uruguayo detenido hace pocas semanas en Bolivia fue extraditado a Estados Unidos.
Hipótesis del crimen en Bolivia y la relación con el narco uruguayo Sebastián Marset
El asesinato de alias Pepa se investiga bajo dos hipótesis principales. La primera sostiene que fue víctima de una venganza de otra organización tras su presunta participación en un homicidio vinculado al narcotráfico en 2025. La segunda plantea que su muerte obedecería a una disputa interna por el liderazgo dentro de la estructura de Marset.
La investigación avanzó con la captura del ciudadano colombiano, Elkin Deivi Bravo Omen, en la ciudad de Santa Cruz. Según la Policía, este hombre habría recibido un pago de 27 mil bolivianos para vigilar y seguir a Rojas durante más de un mes, reportando sus movimientos a un tercero.

La revisión al celular del detenido reveló chats y comprobantes de pago (por código QR) que lo vinculan directamente con la planificación del asesinato, destacó El Deber.
La información recopilada sugiere que la vigilancia incluyó domicilios y vehículos del piloto, y que fue clave para que el sicario pudiera ejecutar el ataque el domingo 26 de abril, justo antes de la segunda etapa de la competencia en Warnes.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Jenkhy Gómez, explicó que el colombiano permanece bajo custodia y enfrenta cargos por su presunta colaboración en el crimen.
La evidencia apunta a que la información recolectada por el vigilante fue utilizada para contratar al sicario que disparó contra “Pepa”, destacó el portal Eju!.
Fuente: Infobae