Los precios del petróleo experimentaron un descenso generalizado este viernes, luego de que Irán propusiera retomar las conversaciones diplomáticas con Estados Unidos. A pesar de esto, los contratos finalizaron la semana con ganancias acumuladas en comparación con los valores del lunes.
El West Texas Intermediate (WTI) para entrega en junio cayó un 2,98%, situándose en USD 101,94 por barril. Por su parte, el Brent del Mar del Norte para julio retrocedió un 2,02%, hasta los USD 108,17. Ambos referentes registraron un incremento semanal de aproximadamente 2,95% respecto a la apertura del lunes.
La jornada estuvo marcada por una liquidez reducida, debido a que el 1 de mayo es festivo en gran parte de Europa. Esta situación amplificó los movimientos del mercado ante cualquier novedad diplomática.
La agencia oficial iraní IRNA informó el viernes que la República Islámica había transmitido el texto de su última propuesta a Pakistán, quien actúa como mediador en las conversaciones con Washington, el jueves por la noche. El anuncio no incluyó detalles sobre el contenido de la oferta, pero bastó para desencadenar una ola de ventas en el mercado del crudo.
“Esta propuesta iraní ha dado esperanzas al mercado de que existe una salida para Estados Unidos”, afirmó Phil Flynn, analista sénior de Price Futures Group.
El presidente Donald Trump declaró a los periodistas que había recibido la propuesta, pero que no estaba satisfecho con ella, y advirtió que la alternativa a las negociaciones era “aplastar” a la República Islámica, sin poner en cuestión la tregua vigente desde el 7 de abril.
El conflicto se originó a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán, lo que provocó el cierre del estrecho de Ormuz y la interrupción de los envíos de aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. Desde entonces, el Brent acumula un alza del 57%, frente a los poco más de USD 70 por barril que cotizaba antes del inicio de las hostilidades.

El punto más álgido de la semana se registró el miércoles, cuando el contrato de junio del Brent tocó los USD 126,41 por barril, su nivel más elevado desde marzo de 2022, al inicio de la guerra en Ucrania. La escalada respondió a señales de que el estrecho podría permanecer bloqueado durante un período prolongado, una perspectiva que afecta de manera directa a los países asiáticos, principales consumidores del crudo que transita por esa vía.
David Morrison, analista de Trade Nation, señaló que los inversores aguardan saber “si el alto el fuego actual está a punto de romperse o si se dan las condiciones adecuadas para iniciar una nueva ronda de negociaciones de paz formales”. Cualquiera de los dos escenarios podría generar fluctuaciones de precio considerables cuando el mercado reabra el lunes.
A ese factor se suma una reunión prevista para el domingo entre siete miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+), que decidirán sus cuotas de producción. Será la primera cita del grupo desde la salida de Emiratos Árabes Unidos, efectiva desde este viernes.
En el mercado de renta variable, las dos mayores petroleras de Estados Unidos registraron retrocesos bursátiles pese a superar las previsiones de los analistas en sus resultados trimestrales: Exxon Mobil cayó un 0,5% y Chevron un 1,3%, en un contexto de menores beneficios netos respecto al mismo período del año anterior.
Fuente: Infobae