Episodios anteriores
- Análisis de los primeros tres episodios: El precio de cruzar el límite
- Análisis de los episodios 4 y 5: El infierno está encantador
Episodios 6, 7 y 8: La hora de las decisiones
La cuarta temporada de Invincible culmina con tres episodios que superan el nivel ya alto de la serie. Es admirable que Robert Kirkman y su equipo logren mantener una producción anual con estos estándares, algo poco común en la industria, donde muchas series tardan años en lanzar nuevas temporadas.
Todavía estamos un poco más allá de la mitad del arco narrativo de los cómics, por lo que se estima que Invincible planea unas ocho temporadas. Es cierto que a veces, y en esta temporada es notable, se reduce el presupuesto de animación en episodios menos demandantes, pero es un costo justo para garantizar la periodicidad y consistencia que la serie ha mantenido en sus cuatro temporadas.

Este arco final bien podría considerarse una película larga: un enfrentamiento definitivo entre nuestros héroes y los Viltrumitas, con conflictos morales, escenas de acción grandiosas y la batalla más ambiciosa de la serie hasta ahora. Algunos efectos de combate animados están entre lo mejor que he visto en este tipo de producciones; pero esto se logra sacrificando pulido en episodios más tranquilos.
Además, este final no solo cierra una era para las primeras cuatro temporadas, sino que también pone un punto y aparte en la trama construida este año. La serie vuelve a hacer borrón y cuenta nueva, dejando muchas preguntas sobre lo que vendrá, considerando que falta adaptar la mitad de la historia general.

El elenco sigue cumpliendo con creces. Mención especial para Lee Pace como Thragg, el emperador viltrumita que en una sola temporada se ha ganado un lugar como uno de los villanos más temibles y memorables. Seguramente veremos más de él, dejando una huella similar a la de Conquest (Jeffrey Dean Morgan) en la temporada anterior.
En mi opinión, el gran acierto de esta temporada está en el último episodio. En una época de reciclaje de grandes ideas, el dilema que enfrenta Mark me parece espectacular. No hay respuesta correcta ni escapatoria; solo la mejor decisión posible en el momento, lo que invita al espectador a reflexionar sobre qué haría en su lugar.
En ese aspecto, se asemeja más al conflicto moral de Attack on Titan que al de The Last of Us. La responsabilidad y la necesidad de elegir, aunque la opción no sea buena, se presenta como la mejor disponible. Es una resolución muy bien construida en una temporada que fue dinámica en su ritmo.

Creo que el cierre de esta temporada es el que más me ha satisfecho hasta ahora. Lo tuvo todo y, además, fue completamente inesperado. El último capítulo deja un sabor amargo y ganas de ver más de este universo, mientras que muchas situaciones se cocinan para el futuro.
En un momento donde muchas series de superhéroes adultas intentan recuperar audiencia, Invincible avanza lento pero firme, con calidad, constancia y una excelente historia que contar. Estaremos ahí el próximo año para ver qué sigue.
Fuente: Infobae