No data was found

Evita estos 7 errores que empeoran tus alergias en primavera

Con la llegada de la primavera, muchas personas en Ecuador comienzan a sufrir los molestos síntomas de la rinitis alérgica: estornudos, congestión nasal y picazón ocular. Estos episodios, conocidos como fiebre del heno, no solo dependen del tratamiento médico, sino también de pequeños hábitos cotidianos que pueden empeorar la situación sin que uno lo note.

La exposición constante al polen, combinada con rutinas inadecuadas de ventilación, higiene y alimentación, explica por qué los síntomas persisten o se agravan. A continuación, los siete errores más frecuentes y cómo evitarlos.

Errores en el hogar y la rutina diaria

Ventilar en horas equivocadas: Evitar abrir ventanas entre las 5 y las 10 de la mañana, así como al final de la tarde, ya que son los momentos de mayor concentración de polen. Es mejor ventilar por la noche o después de una lluvia.

Tender la ropa al aire libre: La humedad de las prendas atrapa el polen, que luego entra en contacto con la piel y las mucosas. Se recomienda usar secadora o tender en interiores, preferiblemente con deshumidificador. Secar prendas en interiores reduce la exposición a alérgenos (iStock)

No lavarse el cabello al llegar a casa: El cabello actúa como un imán para el polen. Si no se lava, las partículas se transfieren a la almohada y se inhalan durante la noche, intensificando el malestar. El cabello, dada su estructura y la acumulación de electricidad estática al pasear por la calle, actúa como reservorio de micropartículas de polen (Canva)

No cambiarse de ropa al entrar: Es aconsejable cambiarse y evitar almacenar prendas usadas en la calle dentro del dormitorio. Lavarse las manos y la cara, junto con una ducha nocturna, complementan la estrategia.

Filtros, alimentación y prevención

No revisar los filtros de aire: Los filtros HEPA deben cambiarse antes de la temporada de polen. En el auto, usar la recirculación de aire, especialmente en zonas rurales. Una mujer aplica un spray nasal para aliviar los síntomas de la rinitis alérgica. (Freepik)

Ignorar el síndrome polen-alimento: Algunos alimentos como tomates, kiwis, melones, manzanas o frutos secos pueden reactivar con el polen y empeorar los síntomas. Evitarlos durante los picos de polinización ayuda.

Iniciar el tratamiento tarde: Empezar los antihistamínicos o corticosteroides de forma preventiva, antes de que los síntomas sean graves, estabiliza la respuesta inmune. Consultar siempre a un especialista.

Hacer ejercicio al aire libre en horas pico: El aumento de la respiración multiplica la inhalación de polen. Es mejor entrenar en interiores o al atardecer. Usar gafas de sol envolventes protege los ojos.

En conclusión, controlar la alergia primaveral requiere más que medicamentos: implica ajustar el entorno y las rutinas diarias. Siempre bajo la guía de un alergólogo para un tratamiento personalizado.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER