José Ramón Laija Serrano, mejor conocido en el bajo mundo como “El Colo”, fue una de las figuras más temidas del narcotráfico en el occidente de México. Durante los años noventa y principios de los 2000, fungió como jefe de plaza en Nayarit y operador de lujo para capos de la talla de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Héctor “El Güero” Palma Salazar y Miguel Ángel Félix Gallardo. Su carrera delictiva lo llevó a ocupar posiciones estratégicas dentro del Cártel del Pacífico, también conocido como Cártel de Sinaloa.
Este jueves, el nombre de “El Colo” volvió a los titulares después de que el periodista Javier Ceriani difundiera en redes sociales fotografías inéditas de su captura en 2003. En sus publicaciones, Ceriani destacó una presunta conexión familiar entre el capo y dos de las estrellas más grandes del regional mexicano actual: Tito Double P y Peso Pluma.
¿Quién fue realmente “El Colo”?

La historia criminal de El Colo arrancó en la década de los ochenta, cuando inició su carrera como sicario y operador de confianza de Félix Gallardo. Con el tiempo, él y sus hermanos se sumaron a las filas del Cártel de Sinaloa, donde se desempeñaron como lugartenientes bajo las órdenes directas de Joaquín Guzmán Loera y Héctor Luis “El Güero” Palma Salazar.
De acuerdo con reportes judiciales, durante al menos diez años controló las rutas de tráfico de heroína y cocaína desde Nayarit, Jalisco y el sur de Sinaloa hacia Estados Unidos. Su poder se cimentó sobre alianzas familiares con otros capos. La hermana de José Ramón, Guadalupe Laija Serrano, fue esposa de El Güero Palma y madre de dos de sus hijos. Ese vínculo convirtió a la familia Laija en un eslabón vital dentro del engranaje del cártel.
Sin embargo, la fortuna de los Laija Serrano también sufrió tragedias. En un acto de venganza atribuido a Félix Gallardo, Guadalupe fue asesinada y decapitada. Sus hijos, además, fueron ejecutados y sus cuerpos arrojados a una presa en Sudamérica. “El Colo” también fue señalado como el encargado de recibir cargamentos de cocaína provenientes de Colombia en las costas de Colima y Nayarit.
Tras la captura de su cuñado Palma Salazar en 1995, Laija Serrano estrechó lazos con la organización de los hermanos Carrillo Fuentes, ampliando aún más su radio de influencia criminal.

Casi una década después, la noche del 7 de agosto de 2003, El Colo fue interceptado en la colonia Rodeo, en Tepic, mientras viajaba en una camioneta sin placas acompañado de tres sujetos. El operativo comenzó en la colonia Morelos y culminó en Rodeo. Al verse acorralado, “El Colo” intentó intimidar a los agentes identificándose como Víctor Manuel Ocampo Salazar y asegurando ser “un personaje poderoso”. Pese a sus advertencias, huyó y se ocultó en un estacionamiento, pero fue alcanzado y detenido cuando retomó su marcha por la avenida Morelos.
Durante la captura, las autoridades decomisaron un arsenal impresionante: dos rifles AK-47, dos pistolas calibre 38, un fusil, más de 200 cartuchos útiles, 200 mil pesos en efectivo, 300 gramos de cocaína, equipos de radiocomunicación y dos teléfonos celulares. Todos los detenidos fueron trasladados a la Ciudad de México y puestos a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.
La sentencia dictada en 2009 por el juez quinto de Distrito en Tamaulipas lo declaró culpable del secuestro de nueve personas vinculadas a Félix Gallardo, cuyos cuerpos fueron localizados en Iguala, Guerrero, en 1992. Además, se le imputó el uso de insignias y siglas de organizaciones criminales, así como su papel como operador de los cárteles de Sinaloa y Juárez.
El poder de “El Colo” se extendió hasta las nuevas generaciones. Se sabe que fue suegro de Jaime “El Jimmy” Fernández, uno de los amigos más cercanos de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción de Los Chapitos.
El presunto vínculo familiar con Tito Double P y Peso Pluma

El interés mediático en torno a Laija Serrano se disparó luego de que Javier Ceriani difundiera en redes sociales imágenes que, según él, corresponden al arresto de quien sería el padre de Tito Double P (cuyo nombre real es Jesús Roberto Laija García) y tío de Peso Pluma (Hassan Emilio Kabande Laija). Esta afirmación generó desconcierto y un intenso debate entre los usuarios de plataformas digitales.
La información pública sobre la familia de Peso Pluma indica que nació en Jalisco en 1999, hijo de Hassan Kabande Toledo y Rubí Laija. Por su parte, Tito Double P, nacido en Tepic, Nayarit, en 1997 y posteriormente radicado en Culiacán, es identificado como primo de Peso Pluma por parte materna.
Hasta el momento, ninguno de los dos artistas ha confirmado públicamente la relación con el capo. Sin embargo, Peso Pluma ha declarado que su familia, de origen libanés, está históricamente vinculada a la industria del calzado en el Bajío. Tito Double P, por su parte, ha revelado que pasó su infancia en Nayarit antes de mudarse a Sinaloa y comenzar su carrera musical con el apoyo de su primo.

Tras la publicación de Ceriani, las redes sociales se inundaron de señalamientos, especulaciones y comentarios que cuestionan el origen del éxito de los cantantes, aunque también hubo voces que señalaron que los errores de los padres no deberían perseguir al resto de los familiares.
Paralelamente, el entorno de Peso Pluma ha tenido que desmentir en otras ocasiones rumores sobre supuestos parentescos, como los que lo vinculaban con el cantante Valentín Elizalde, la actriz Adela Noriega o el expresidente Carlos Salinas de Gortari.
Fuente: Infobae