Un buque cisterna de bandera pakistaní que transporta diésel desde Kuwait ha logrado avanzar por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más controladas desde que Irán impuso un bloqueo en la zona.
El Khairpur inició su trayecto el jueves por la mañana por la ruta norte autorizada por Teherán, cerca de las islas Qeshm y Larak, tras varios intentos previos que resultaron infructuosos, de acuerdo con datos de seguimiento recopilados por Bloomberg.
En estos momentos, la nave se dirige hacia el sur con rumbo a Karachi, donde está prevista su llegada el próximo 4 de mayo.
El Khairpur fue uno de los pocos petroleros que consiguió ingresar al Golfo Pérsico el 12 de abril, después del fracaso de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Islamabad. Posteriormente, cargó aproximadamente 511.000 barriles de diésel en el puerto kuwaití de Mina Al-Ahmadi, según la firma de inteligencia Kpler. La embarcación es operada por Khairpur Shipping Private Ltd., con sede en Pakistán.
Este tránsito representa una excepción en el tráfico del estrecho de Ormuz, que se ha reducido a muy pocos barcos, la mayoría vinculados al régimen iraní. El seguimiento de las embarcaciones en esta vía se ha vuelto más complejo desde el inicio de la guerra, ya que algunas apagan sus balizas de localización o sufren interferencias electrónicas que pueden distorsionar su posición real.

Paralelamente, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, advirtió el jueves que el bloqueo de Irán al estrecho está “estrangulando la economía mundial” y podría llevar a decenas de millones de personas a la pobreza, además de empujar al mundo hacia una recesión.
El titular de la ONU destacó la dificultad de revertir a corto plazo el daño ya causado.
“Aunque las restricciones se levantaran hoy, las cadenas de suministro tardarán meses en recuperarse, prolongando una menor producción económica y los precios altos”, afirmó.
Guterres subrayó que el impacto del bloqueo es exponencial: cuanto más se prolongue el cierre, más difícil será revertir sus efectos.
“Abran el estrecho. Dejen pasar a todos los barcos. Dejen que la economía mundial respire de nuevo”, instó.
Según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), los tránsitos diarios cayeron de unos 130 buques en febrero a apenas seis en marzo, una reducción de aproximadamente el 95%.

Antes de la guerra, el estrecho era ruta de cerca de una quinta parte de los hidrocarburos comercializados mundialmente, junto con grandes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes. La parálisis elevó el precio del crudo Brent por encima de los 120 dólares el barril.
Por su parte, la administración estadounidense lanzó una nueva ofensiva diplomática para reunir apoyo internacional y restablecer el tránsito marítimo por Ormuz.
La iniciativa, denominada “Plan de Libertad Marítima”, fue detallada en un cable interno del Departamento de Estado enviado el martes a las embajadas estadounidenses, citado por The Wall Street Journal, que incluyó instrucciones para que los diplomáticos insten a gobiernos extranjeros a sumarse al esquema liderado por Washington.

Según el documento, la coalición internacional tendrá como objetivo compartir información, coordinar acciones diplomáticas y aplicar sanciones en respuesta a la crisis generada por la interrupción del tráfico comercial en el estrecho, atribuida a las acciones de Irán.
El texto remarcó que la participación internacional es fundamental para recuperar la circulación de buques en la vía marítima.
“Su participación fortalecerá nuestra capacidad colectiva para restablecer la libertad de navegación y proteger la economía global”, indica el cable.
Fuente: Infobae