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Estudio revela que aves urbanas temen más a mujeres que a hombres

La comunidad científica se ha llevado una sorpresa con los resultados de una reciente investigación internacional. Se ha demostrado que las aves que viven en ciudades muestran una reacción de mayor temor cuando se acerca una mujer en comparación con un hombre. Este hallazgo, publicado en la revista Scientific American, ha abierto interrogantes sobre cómo estos animales logran distinguir el sexo de las personas.

La investigación analizó a 37 especies de aves en cinco países europeos, observando la reacción ante hombres y mujeres 
(EFE/Orlando Barría)

Detalles de la investigación

El estudio analizó el comportamiento de 37 especies de aves urbanas en cinco países europeos, como el carbonero común y la urraca. El método consistió en que tanto hombres como mujeres se acercaran de forma controlada a las aves, mientras los científicos medían la distancia a la que los animales emprendían el vuelo. Los resultados fueron claros: los hombres podían acercarse aproximadamente un metro más que las mujeres sin que las aves huyeran.

Este patrón se mantuvo constante sin importar la vestimenta, la altura de la persona o la forma de acercarse. Según los investigadores, esto sugiere que las aves son capaces de identificar el sexo de los humanos, aunque aún desconocen los mecanismos que utilizan.

Ni la vestimenta ni la altura de la persona alteraron el comportamiento de las aves, solo el sexo del observador humano 
(EFE/Javier Lizón)

Resultados y variables analizadas

Los análisis mostraron que la diferencia en la distancia de huida no dependía de factores como el color de la ropa, la altura de los participantes ni el modo de acercamiento. Esto indica que, a pesar de que habitualmente pueden influir otras variables en el comportamiento defensivo de las aves, en esta ocasión el único factor determinante fue el sexo de la persona que se aproximaba. En cifras concretas, los hombres lograban acercarse al menos un metro más que las mujeres antes de que las aves decidieran volar, una tendencia consistente en todas las especies analizadas.

Los científicos sugieren que las aves podrían detectar señales químicas o características corporales para identificar el sexo humano

Hipótesis y comparaciones con otros animales

Ante la falta de explicaciones definitivas, los autores del estudio han propuesto varias hipótesis. Una de ellas sugiere que las aves podrían estar detectando señales químicas como feromonas, o utilizando características corporales como la forma del cuerpo o el modo de caminar para identificar el sexo de las personas. Sin embargo, los propios investigadores reconocen que aún no pueden confirmar ninguna de estas teorías y que se requieren más estudios para dilucidar el mecanismo concreto.

La revista Scientific American señala que existen investigaciones previas en mamíferos que también apuntan a la capacidad de distinguir el sexo humano. Por ejemplo, se ha documentado que las ratas de laboratorio experimentan mayor estrés cuando son manipuladas por hombres que por mujeres. Esto sugiere que la discriminación de género por parte de los animales no es exclusiva de las aves urbanas y podría ser un rasgo adaptativo compartido.

Los autores del estudio, Daniel Blumstein y Federico Morelli, reconocen la necesidad de profundizar en los mecanismos detrás del hallazgo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Declaraciones de los autores

Daniel Blumstein, coautor del estudio y profesor en la Universidad de California en Los Ángeles, afirmó: “Creo plenamente en nuestros resultados, que las aves urbanas reaccionan de forma diferente según el sexo de la persona que se acerca, pero no puedo explicarlo en este momento”.

Federico Morelli, también coautor e investigador en la Universidad de Turín, subrayó: “Hemos identificado un fenómeno, pero realmente no sabemos por qué. Nuestros resultados resaltan que las aves evalúan su entorno”.

Los autores admiten que hay varias posibilidades sobre las señales que perciben las aves, como el olor o la forma de caminar, pero todavía carecen de métodos para comprobar la causa real. Incluso Blumstein sugirió en tono humorístico que tal vez haga falta un estudio inspirado en el famoso sketch de los andares tontos de Monty Python para explorar el efecto de la forma de caminar en la reacción de las aves.

Fuente: Infobae

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