Boca cayó 1-0 con Cruzeiro en Belo Horizonte por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores y volvió a perder después de 14 partidos consecutivos sin derrotas.
El local logró imponer condiciones en los primeros minutos del partido y a partir del cuarto de hora, Boca logró nivelarlo. El juego se disputó en mitad de cancha con más pierna fuerte que fútbol y con tres amonestados por lado.
Uno de ellos fue Adam Bareiro, que en tiempo de descuento vio su segunda tarjeta en una muy polémica decisión de Esteban Ostojich y dejó al Xeneize con diez hombres para el complemento.
Ante la inferioridad numérica, el equipo de Úbeda retrocedió y esperó. El entrenador sacó al pibe Tomás Aranda y entró Nicolás Figal para conformar una línea de cinco defensoresque le permitía soltar a los laterales y apostar a un ataque rápido con el ingresado Exequiel Zeballos en lugar de Miguel Merentiel.
Más allá de la postura, el conjunto de la ribera estuvo lejos de sufrir aunque mostró algunos desajustes en la pelota parada.
A los 83′ Matheus Pereira filtró la pelota a espaldas de Ayrton Costa para Kaio Jorge, que tocó al medio y Néiser Villarreal convirtió el gol la victoria para los de Artur Jorge.
El mayor déficit de Boca estuvo en el ataque:terminó el partido sin remates al arco local.