Jack Nicholson no forjó su imperio solo frente a las cámaras. Sus honorarios como actor pasaron de 12.500 dólares iniciales a superar el millón por película. Pero fueron sus negociaciones fuera de lo común y su olfato para las inversiones los que definieron su patrimonio actual, estimado en 400 millones de dólares, según Social Life Magazine.
El ejemplo más emblemático es Batman (1989), de Tim Burton. En vez de cobrar los 10 millones ofrecidos, Nicholson pactó una tarifa base de 6 millones más un porcentaje de la taquilla y los ingresos por merchandising. De acuerdo con The Hollywood Reporter, ese acuerdo le reportó más de 60 millones de dólares, que ajustados por inflación equivalen a unos 130 millones actuales. Se considera uno de los contratos más rentables en la historia del cine.

Ese mismo modelo lo aplicó años antes en Atrapado sin salida (1975), donde cobró un salario base de un millón de dólares más un 15% de las ganancias brutas, lo que terminó generándole 15 millones de dólares en total.
Más allá de los contratos, la fortuna de Jack Nicholson se sostiene en dos pilares: el arte y los bienes raíces. Su colección, iniciada en los años 60, incluye obras de Picasso, Matisse, Monet, Degas, Modigliani, Magritte, Rodin y Botero, valorada en aproximadamente 150 millones de dólares. Publicaciones especializadas la colocan entre las colecciones privadas más relevantes del entretenimiento, junto a las de David Geffen y David Bowie.

Su portafolio inmobiliario supera los 100 millones de dólares, con un núcleo en Mulholland Drive, Beverly Hills, propiedades que empezó a adquirir en 1969 y amplió con los años, incluyendo parte de una vieja propiedad de su amigo Marlon Brando. Entre otros activos tuvo un rancho de 70 acres en Malibú, una residencia frente al mar en Kailua, Hawái, y una propiedad en Aspen que compró junto al productor Lou Adler en 1980 por 550.000 dólares y vendió en 2013 por 11 millones.
En cuanto a premios, Nicholson es el actor masculino con más nominaciones al Oscar: doce. Ganó la estatuilla en tres ocasiones: Atrapado sin salida (1976), Terms of Endearment (1984) y Mejor… imposible (1998).

Una foto inédita tras su retiro
Jack Nicholson cumplió 89 años el pasado miércoles en la intimidad de su hogar. Su hija Lorraine Nicholson compartió en Instagram una imagen que sorprendió a sus seguidores: el actor aparece sentado en una sala decorada con obras de arte, sonriente y aplaudiendo. Viste un polo oscuro y pantalón color óxido. La publicación incluyó también una foto de archivo donde se lo ve más joven, con camiseta roja de Coca-Cola y un cigarro. “89!!”, escribió Lorraine. Entre los presentes estuvo la cantante Joni Mitchell.

La imagen llamó la atención por el casi total alejamiento de Nicholson de la vida pública en los últimos años. Quien fue asiduo a estrenos, programas de TV y las tribunas de los Lakers, optó por una vida discreta. El año pasado, su amigo Lou Adler contó en el pódcast WTF que el veterano actor prefiere pasar su tiempo “sentado bajo un árbol leyendo un libro”. Su última aparición pública relevante fue en febrero del año pasado, cuando apareció sorpresivamente en el especial del 50 aniversario de Saturday Night Live para presentar a Adam Sandler. Su último trabajo cinematográfico data de 2010, con ¿Cómo saber si es amor?, dirigida por James L. Brooks.
Fuente: Infobae