El desembolso militar a nivel planetario alcanzó en 2025 los 2,89 billones de dólares (aproximadamente 2,46 billones de euros), marcando el undécimo año consecutivo de crecimiento. Este aumento estuvo impulsado principalmente por Europa, Asia y Oceanía, mientras que Estados Unidos, China y Rusia concentraron más de la mitad del total, según reveló este lunes el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).
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De acuerdo con el más reciente informe del SIPRI, el incremento global fue del 2,9%, una cifra notablemente inferior al 9,7% registrado en 2024. No obstante, el organismo aclaró que “esta desaceleración se explica en gran medida por una caída del gasto militar de Estados Unidos”. El comunicado añade que, excluyendo al país norteamericano, “el gasto total creció un 9,2% en 2025”.
Xiao Liang, investigador del Programa de Gasto Militar y Producción de Armamento del SIPRI, afirmó:
“El gasto militar global volvió a aumentar en 2025 a medida que los estados respondieron a otro año de guerras, incertidumbre y convulsión geopolítica con grandes campañas de armamento”
Liang anticipó que, “dado el abanico de crisis actuales, así como los objetivos de gasto militar a largo plazo de muchos estados, este crecimiento probablemente continuará durante 2026 y más allá”.
EE.UU., China y Rusia: el 51% del gasto mundial
El instituto atribuye a Estados Unidos, China y Rusia “el 51% del total global”. Aunque el gasto estadounidense se redujo, el SIPRI considera que será un fenómeno pasajero, ya que Washington “ha aumentado las inversiones tanto en capacidades militares nucleares como convencionales para mantener el dominio en el hemisferio occidental y disuadir a China en el Indo-Pacífico, que son objetivos clave de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional”.
La caída del 7,5% en el gasto militar de Estados Unidos durante 2025, que el SIPRI vincula a que “no se aprobó nueva asistencia financiera militar para Ucrania” en ese período, “probablemente será de corta duración”, señaló Nan Tian, director del citado programa del instituto. Tian detalló:
“El gasto aprobado por el Congreso de Estados Unidos para 2026 ha aumentado a más 1.000 millones de dólares (853 millones de euros), un incremento sustancial respecto a 2025, y podría aumentar aún más hasta 1.500 millones (de dólares, 1.280 millones de euros) en 2027 si se acepta la última propuesta presupuestaria del presidente (Donald) Trump”
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Europa lidera la subida con un 14% adicional en 2025
El incremento más notable se registró en Europa, identificada como “el principal contribuyente” al alza global, con 864.000 millones de dólares (737.000 millones de euros), un 14% más que en 2024.
Los factores clave de esta escalada fueron Rusia, que elevó su gasto militar un 5,9% hasta los 190.000 millones de dólares (162.000 millones de euros), equivalentes al 7,5% de su PIB; y Ucrania, que se ubicó como el séptimo país con mayor gasto del año: “aumentó su gasto un 20% hasta los 84.100 millones de dólares (más de 71.700 millones de euros), o el 40% del PIB”, según el SIPRI.
Lorenzo Scarazzato, investigador del programa, señaló:
“En 2025 el gasto militar como proporción del gasto gubernamental alcanzó el nivel más alto jamás registrado tanto en Rusia como en Ucrania”
Scarazzato consideró “probable” que el crecimiento continúe en 2026 “si la guerra continúa, con los ingresos de las ventas de petróleo de Rusia en aumento y un importante préstamo de la Unión Europea previsto para Ucrania”.
Por su parte, el rearme europeo implicó un gasto de 559.000 millones de dólares (476.750 millones de euros) para los 29 miembros europeos de la OTAN, el incremento “más rápido” desde 1993. La investigadora Jade Guiberteau Ricard explicó que esto refleja “la búsqueda continua de la autosuficiencia europea junto con la creciente presión de Estados Unidos para reforzar el reparto de cargas dentro de la alianza”.
No obstante, Ricard advirtió:
“A medida que los estados se esfuerzan por cumplir los nuevos objetivos de gasto de la OTAN acordados en 2025, existe el riesgo de que los límites entre el gasto militar y otros gastos relacionados con la defensa y la seguridad se vuelvan difusos, reduciendo la transparencia y complicando aún más la evaluación de las capacidades militares”
Alemania encabezó el grupo con 114.000 millones de dólares (97.230 millones de euros), un incremento interanual del 24% que llevó al país germano a destinar al gasto militar más del 2% del PIB (2,3%) “por primera vez desde 1990”.
También sobresale el caso de España, donde la carga militar superó “el 2% del PIB por primera vez desde 1994”, destacó el SIPRI. El gasto militar español “aumentó un 50% hasta los 40.200 millones de dólares (34.287 millones de euros)”, un incremento que contrasta con las diferencias manifestadas por el Gobierno de Pedro Sánchez respecto al aumento impulsado por Estados Unidos en la OTAN y los múltiples reproches de la Administración de Donald Trump por la renuencia del Ejecutivo español a comprometerse con el mismo.
Asia y Oceanía incrementan su gasto un 8,1%
En Asia y Oceanía, el gasto militar alcanzó los 681.000 millones de dólares (580.800 millones de euros), un aumento del 8,1% respecto a 2024. China destaca con 31 años consecutivos de subidas, ubicándose como la segunda potencia mundial que más fondos destina: 336.000 millones de dólares (286.500 millones de euros), un 7,4% más que el año anterior.
En Taiwán, inmerso en “un contexto de intensificación de ejercicios militares alrededor de la isla por parte del Ejército Popular de Liberación”, el gasto militar ascendió un 14% hasta los 18.200 millones de dólares (15.500 millones de euros), equivalentes al 2,1% del PIB, marcando el mayor incremento anual para la isla desde al menos 1988.
Japón registró un aumento del 9,7%, situando su inversión total en 62.200 millones de dólares (53.000 millones de euros). Esta cifra equivale al 1,4% de su PIB, que, aunque inferior a la de la mayoría de potencias globales, es “la proporción más alta desde 1958”, subrayó el SIPRI.
Diego Lopes da Silva, investigador sénior del programa del instituto, comentó:
“Los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía, como Australia, Japón y Filipinas están gastando más en sus ejércitos, no solo debido a tensiones regionales de larga duración sino también debido a la creciente incertidumbre sobre el apoyo de Estados Unidos”
Lopes da Silva añadió: “Al igual que en Europa, los aliados de Estados Unidos en Asia y Oceanía también están bajo presión de la Administración Trump para gastar más en sus ejércitos”.
Fuente: Infobae