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Sismo de 6,1 en Hokkaido aviva temores por megaterremoto en Japón

Un terremoto de magnitud 6,1 estremeció la isla de Hokkaido, en el extremo norte de Japón, a las 5:30 hora local del lunes. El movimiento telúrico, reportado tanto por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) como por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), tuvo su epicentro en la zona sur de la isla, a una profundidad aproximada de 80 kilómetros. Aunque las autoridades descartaron cualquier alerta de tsunami, el evento ha incrementado la tensión en una nación que vive una de las semanas más críticas en materia sísmica de los últimos años.

Este sismo ocurre apenas seis días después de que la JMA lanzara una advertencia sin precedentes sobre la posibilidad de un megaterremoto de magnitud superior a 8,0. La alerta surgió tras el terremoto de 7,7 registrado la semana pasada frente a la prefectura de Iwate, que alteró las lecturas de presión en las placas tectónicas del Pacífico Norte. Los especialistas consideran que el temblor de hoy no es un hecho aislado, sino una señal de la inestabilidad acumulada en la Fosa de Japón y las Kuriles, una zona capaz de producir catástrofes de magnitudes históricas.

La situación actual se vincula con la reactivación de la actividad en el borde de la placa del Pacífico a principios de año. Tras el terremoto en Iwate, el gobierno nipón reforzó los protocolos de emergencia en las prefecturas costeras, instando a la población a revisar provisiones y rutas de evacuación. Japón no vivía una secuencia sísmica de esta intensidad en el norte desde los eventos que antecedieron a las grandes tragedias de 2011, lo que explica la extrema cautela de los sismólogos ante un sismo de 6,1 que en otras circunstancias se consideraría moderado.

Buques zarpan de un puerto en Tomakomai, prefectura de Hokkaido, Japón, donde se emitió una alerta de tsunami tras un terremoto, el 20 de abril de 2026, en esta fotografía tomada por Kyodo
Crédito obligatorio: Kyodo/vía REUTERS

La profundidad del foco, 80 kilómetros, evitó daños estructurales graves en infraestructuras clave. No obstante, el sismo se percibió con fuerza en ciudades como Sapporo y Hakodate, donde se suspendió preventivamente el tren de alta velocidad para inspeccionar las vías. Las centrales nucleares de la región, incluida la planta de Tomari, reportaron normalidad en sus sistemas de refrigeración, aunque permanecen bajo vigilancia intensiva ante el riesgo de réplicas de mayor intensidad en las próximas 48 horas.

El gran reto para el Ejecutivo nipón es manejar la comunicación del riesgo sin generar pánico económico. La advertencia de un sismo de magnitud 8,0 o mayor tiene repercusiones directas en las cadenas de suministro globales, dada la importancia de Hokkaido en los sectores agroalimentario y tecnológico. Mientras la JMA evalúa si este sismo de 6,1 representa una liberación de energía o un precursor de algo más grande, Japón entra en una fase de vigilancia crítica. El futuro inmediato está marcado por la incertidumbre científica y la resistencia de un sistema de defensa civil que hoy vuelve a ponerse a prueba.

Fuente: Infobae

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