El aceite de oliva es un ingrediente fundamental en la alimentación de muchas regiones, no solo por su sabor, sino también por los múltiples beneficios que aporta a la salud. Diversos estudios indican que este producto, especialmente en su versión extra virgen, contiene compuestos que contribuyen a retrasar algunos procesos relacionados con el envejecimiento.
Su alto contenido en antioxidantes y grasas saludables lo convierte en un aliado para quienes desean mantener la piel, las células y el organismo en óptimas condiciones con el paso del tiempo.

Propiedades antienvejecimiento del aceite de oliva
El aceite de oliva es reconocido por sus posibles beneficios antienvejecimiento, particularmente cuando se consume como parte de una dieta equilibrada. Una publicación científica de Redalyc detalla las siguientes propiedades:
- Rico en antioxidantes. Contiene vitamina E, polifenoles y otros compuestos que neutralizan los radicales libres, responsables del daño celular y la aceleración del envejecimiento.
- Ácidos grasos saludables. Es una fuente principal de ácido oleico, una grasa monoinsaturada que mantiene la elasticidad e hidratación de la piel.
- Propiedades antiinflamatorias. Los compuestos fenólicos del aceite de oliva reducen la inflamación crónica, vinculada al envejecimiento y enfermedades degenerativas.
- Mejora la función cardiovascular. Ayuda a reducir el colesterol LDL («malo») y aumentar el HDL («bueno»), beneficiando la salud del corazón y la longevidad.
- Protección celular. Estudios sugieren que su consumo regular protege el ADN y las membranas celulares del daño oxidativo.
- Beneficio para la piel. Aplicado tópicamente, suaviza e hidrata la piel, aunque el efecto es más notorio con consumo regular.
Estas propiedades se aprovechan mejor cuando el aceite es extra virgen y se consume en crudo, por ejemplo, en ensaladas o como aderezo.

¿Cómo consumir aceite de oliva para obtener sus beneficios antienvejecimiento?
Para aprovechar al máximo las propiedades antienvejecimiento del aceite de oliva, los expertos recomiendan consumirlo principalmente en crudo dentro de una dieta balanceada. Algunas formas de integrarlo:
- Como aderezo en ensaladas. Añadir una o dos cucharadas de aceite de oliva extra virgen a las verduras frescas conserva sus compuestos antioxidantes.
- Sobre alimentos ya cocidos. Rocíalo sobre vegetales al vapor, pescados, pastas o pan integral después de la cocción.
- En ayunas. Algunas personas toman una cucharada al día en ayunas, aunque no es indispensable para obtener sus beneficios.
- Sustituyendo otras grasas. Usa aceite de oliva en lugar de mantequilla, margarina u otros aceites menos saludables para mejorar la calidad de la dieta.
- Evita freír con aceite de oliva extra virgen. Aunque resiste el calor, el uso en crudo mantiene mejor sus propiedades antioxidantes.

La cantidad recomendada es de una a dos cucharadas al día, en el marco de una alimentación equilibrada. Su consumo regular y moderado, acompañado de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras, potencia sus efectos benéficos para la salud y el envejecimiento.
Fuente: Infobae