A las 18:30 del jueves 23 de abril de 2026, el asambleísta oficialista de ADN, Andrés Castillo, convocó a la ciudadanía a su rendición de cuentas en el gimnasio de box de La Tola, en el centro de Quito.
Tras presentar su informe de gestión correspondiente a 2025, el legislador, acompañado de su equipo de trabajo, fue increpado por una moradora del sector, quien reclamó: “No hay medicinas en los hospitales, vaya a los hospitales a ver, vaya a los hospitales a verificar”
A la protesta se sumaron otras mujeres, quienes denunciaron que familiares están muriendo en los hospitales y en ese sentido cuestionaron que las autoridades no visiten las unidades de salud.
Frente a los reclamos, el grupo que acompañaba a Castillo respondió con aplausos y consignas a su favor, mientras el asambleísta no contestó a los cuestionamientos en ese momento.
El hecho quedó registrado en un video difundido en redes sociales, en el que posteriormente el legislador afirmó que se trataba de una mujer que “balbuceó cuatro cosas”.
No obstante, las denuncias sobre el sistema de salud se repiten en distintos puntos del país. El martes 21 de abril de 2026, en los exteriores del Hospital Pablo Arturo Suárez, en el norte de la capital, profesionales de la salud y pacientes protestaron para exigir mayor presupuesto y condiciones adecuadas de trabajo.
El médico Juan Barriga señaló que existen cerca de mil cirugías represadas por falta de insumos y denunció la desvinculación de al menos diez médicos en esa casa de salud, pese a la escasez de personal.
Por su parte, médicos posgradistas afirmaron que no reciben pagos por sus servicios y que cumplen jornadas de hasta 30 horas continuas.
A estas alertas se sumó el Hospital Eugenio Espejo, cuya asociación de médicos emitió un pronunciamiento en el que advierte que el personal trabaja al límite de su capacidad.
Radio Pichincha