La Secretaría de Salud (Sesal) de Honduras ha puesto en marcha un exhaustivo proceso de indagación tras reportarse el fallecimiento de tres lactantes, todas menores de un año, en diferentes regiones del territorio nacional. Los lamentables decesos, localizados en los departamentos de Atlántida, Choluteca y en el Distrito Central, guardan una estrecha relación temporal con la administración de dosis correspondientes al Esquema Nacional de Vacunación, situación que ha encendido las alarmas en las autoridades sanitarias y la comunidad.
Detalles cronológicos y geográficos de los hallazgos
De acuerdo con la información oficial, los incidentes ocurrieron durante el transcurso del mes de abril de 2026. Los registros indican que las víctimas —dos bebés de seis meses y una de tan solo cuatro meses de edad— fueron trasladadas a sus respectivos centros de salud con el fin de recibir las inmunizaciones preventivas estipuladas para su etapa de desarrollo.
Pocas horas o días después de haber sido inoculadas, las menores manifestaron un deterioro progresivo en su estado de salud, lo que lamentablemente culminó en sus fallecimientos. Los casos específicos se distribuyen de la siguiente manera:
- La Ceiba, Atlántida: Se registró el primer fallecimiento en una infante de seis meses.
- El Corpus, Choluteca: Caso denunciado formalmente por los progenitores tras el proceso de inmunización.
- Distrito Central: Fallecimiento de una menor de cuatro meses que se encontraba bajo estrecha observación clínica.
Protocolo ESAVI y postura de las autoridades sanitarias
Debido a la naturaleza de los hechos, la Secretaría de Salud ha procedido a catalogar estos incidentes bajo la figura técnica de Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación e Inmunización (ESAVI). Esta clasificación permite a los expertos investigar de forma rigurosa si existe una correlación directa entre el biológico administrado y los eventos adversos reportados, o si se trata de situaciones aisladas.
La doctora Odalis García, quien lidera el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), puntualizó que, hasta el cierre de los informes preliminares, no se ha hallado evidencia científica que responsabilice directamente a las vacunas por los decesos. La funcionaria detalló las medidas de control ejecutadas:
“Hemos revisado la trazabilidad de los lotes y la cadena de frío. Todo se ha manejado bajo los estándares internacionales. Los lotes no estaban vencidos y el fabricante no ha reportado fallas de calidad”.
García enfatizó que el proceso de investigación permanece vigente y que la determinación final quedará sujeta a los dictámenes forenses y análisis clínicos especializados.
Cooperación internacional y vigilancia epidemiológica

Buscando la mayor objetividad y transparencia posible, el Gobierno de Honduras ha gestionado el respaldo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta colaboración incluye tanto a expertos destacados en la oficina nacional como a especialistas de la sede central de la organización en Washington.
Paralelamente, el Ministerio Público y la dirección de Medicina Forense se encuentran trabajando en la elaboración de informes periciales. El objetivo es esclarecer las causas exactas de las muertes, evaluando factores como posibles enfermedades preexistentes o cuadros de infecciones respiratorias agudas no detectados previamente.
Como medida de precaución adicional, se ha dispuesto un seguimiento riguroso sobre las dosis de las vacunas pentavalente y hexavalente que fueron aplicadas durante las jornadas de salud en las áreas donde ocurrieron los decesos. Asimismo, se mantiene una supervisión estricta sobre la logística de distribución y el mantenimiento de la red de frío de los biológicos.

Este escenario se presenta en un contexto donde el país enfrenta una alerta epidemiológica debido al incremento de casos de tosferina. Ante esto, la Secretaría de Salud instó a la ciudadanía a guardar la calma y actuar con responsabilidad frente a la información que circula en redes sociales, evitando la desinformación.
Las autoridades han sido enfáticas al señalar que las vacunas constituyen un pilar fundamental para la salud pública global. Subrayaron que los beneficios comprobados de la inmunización para prevenir enfermedades graves superan con creces el riesgo de padecer efectos secundarios, los cuales suelen ser leves en la gran mayoría de la población.
Finalmente, la Sesal anunció que en las próximas semanas se presentará el informe técnico definitivo. Este documento será clave para identificar si intervinieron factores externos, patologías previas de las menores o cualquier otra variable que explique estos dolorosos sucesos.
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