El Decreto Ejecutivo 366, establece nuevas reglas para vigilar de forma directa las comunicaciones y visitas de las personas privadas de libertad.
La normativa abre la puerta al monitoreo, grabación e incluso restricción de estos contactos cuando existan riesgos para la seguridad penitenciaria.
El reglamento es claro: las llamadas telefónicas, la correspondencia, las visitas presenciales y las telemáticas podrán ser supervisadas por las autoridades penitenciarias.
Según el documento, estos mecanismos podrán activarse cuando existan indicios de amenazas, coordinación criminal o alteraciones del orden interno.
En lo referente a visitas, las autoridades podrán suspenderlas, restringirlas o reprogramarlas si detectan riesgos para la seguridad o situaciones de emergencia.
Incluso, el ingreso de visitantes estará sujeto a estrictos protocolos de registro y verificación, mientras que las listas de contactos de cada interno serán analizadas por sistemas de inteligencia penitenciaria para identificar posibles vínculos con actividades ilícitas.
En este contexto, las nuevas disposiciones también reavivan cuestionamientos recientes sobre restricciones en el acceso a la defensa legal.
Uno de los casos más comentados fue el del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, cuyo abogado, Ramiro García, denunció públicamente que no se le permitió ingresar a visitarlo, pese a tratarse de un derecho fundamental.
Además, el decreto introduce una medida clave en la estrategia de seguridad: el bloqueo e inhibición de señales de comunicación no autorizadas dentro de los centros de privación de libertad.
También refuerza el uso de medidas alternativas a la prisión preventiva, como la vigilancia electrónica, alineándose con estándares internacionales que promueven reducir el hacinamiento carcelario.
En paralelo, establece una clasificación más estricta de los centros de privación de libertad según niveles de riesgo -máxima, media y mínima seguridad- y criterios técnicos que incluyen infraestructura, perfil de los internos y capacidad de control.
Radio Pichincha