Nawaf Salam busca desarmar a Hezbolá sin confrontación directa

En el marco de una visita oficial en París, el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha manifestado este martes su intención de evitar un choque frontal con el grupo Hezbolá. No obstante, el mandatario fue enfático al declarar que su administración «no se dejará intimidar», fundamentando su postura en las recientes decisiones del gabinete libanés que declaran ilegales las operaciones armadas de la milicia chií y exigen su entrega de armamento.

Durante un encuentro con los medios de comunicación junto al presidente francés, Emmanuel Macron, el primer ministro Salam reiteró que la paz en la región depende directamente de que Hezbolá cese su actividad armada. Sin embargo, aclaró que la estabilidad no es una meta unidireccional.

«La prioridad absoluta es que Hezbolá sea desarmado, pero no podemos tener estabilidad completa sin que Israel retire a sus tropas»

según reportaron canales oficiales de la Presidencia del Consejo de Ministros libanés. En este contexto, Salam mostró su apoyo a la determinación del presidente del país, Joseph Aoun, de establecer una mesa de negociación directa con Israel para concretar un tratado de paz. El primer ministro defendió este acercamiento diplomático asegurando que no es un signo de flaqueza, sino una decisión responsable orientada a salvaguardar la soberanía nacional y la integridad de la población.

La postura de Francia frente al conflicto

Por su parte, el presidente Emmanuel Macron se unió al pedido de una retirada de las fuerzas israelíes de suelo libanés y el desarme de Hezbolá bajo la autoridad del Estado. Macron instó a la creación de un marco político que ofrezca seguridad a ambas naciones y permita normalizar los vínculos diplomáticos sobre la base del respeto a la integridad territorial de Líbano.

Respecto al rol de la milicia chií en la crisis actual, el líder francés fue contundente al afirmar que el grupo

«cometió un grave error estratégico al arrastrar al Líbano a una guerra que no eligió, debe cesar sus ataques contra Israel e intentar usurpar las prerrogativas del Estado»

.

Impulso a las Fuerzas Armadas y reformas estatales

Ambos mandatarios coincidieron en la urgencia de convocar una conferencia internacional para fortalecer al Ejército de Líbano. El objetivo principal es que las instituciones oficiales recuperen el monopolio legítimo de las armas, desplazando la influencia de milicias externas. Además, Macron subrayó la importancia de financiar la reconstrucción de la infraestructura crítica devastada por los ataques de Israel.

Nawaf Salam insistió en que potenciar las facultades de las fuerzas de seguridad es un requisito indispensable para devolver la autoridad plena al Estado en todo el territorio nacional. «Esto también requiere fortalecer nuestras instituciones, y por lo tanto, continuar implementando el programa de reformas al que se ha comprometido mi Gobierno», añadió el dirigente.

Incertidumbre por el fin de la misión de paz

Un punto de preocupación destacado en la agenda fue el vencimiento del mandato de la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL), cuya labor culminará al cerrar este año. Hasta el momento, no existe un plan claro sobre qué organismo o fuerza asumirá el control de la zona una vez finalizada la misión actual.

Esta problemática también fue analizada por Salam en una reunión con José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores de España. Tras la sesión, el representante español sugirió que la Unión Europea debería evaluar la posibilidad de asumir un rol activo en la transición o en una nueva misión que garantice la paz una vez que expire el periodo de la FINUL.

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