El máximo representante del Gobierno de Alemania, Friedrich Merz, subrayó este lunes que el pacto de libre comercio alcanzado entre la Unión Europea y el bloque del Mercosur representa un esquema «alternativo» frente a la denominada «política de grandes potencias». Para el canciller germano, esta iniciativa constituye «una respuesta a todos aquellos que pretenden sustituir el orden basado en normas».
Estas declaraciones se dieron en el marco de una reunión oficial con el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Durante el encuentro, Merz hizo hincapié en la urgencia de «responder a las grandes convulsiones que estamos viviendo». Según el líder alemán, el acuerdo es una contestación firme a quienes buscan reemplazar la fiabilidad y el derecho internacional por el «poder en el mundo mediante la fuerza militar», según afirmó de forma contundente.
Este histórico tratado comercial, que proyecta la creación de un mercado de libre circulación para una población que supera los 700 millones de personas, tiene programada su entrada en vigor de manera provisional para el próximo 1 de mayo. Al respecto, el canciller Friedrich Merz fue tajante al señalar que «el mundo no puede gobernarse con mentiras».
Cooperación y gobernanza global
Por su parte, el presidente Lula da Silva manifestó su deseo de consolidar una relación entre el viejo continente y América Latina que sea «cada vez más productiva, cada vez más eficaz y cada vez mejor». Coincidiendo con su homólogo europeo, el líder brasileño abogó por un sistema internacional fundamentado en instituciones y reglamentos claros.
«El mundo no puede gobernarse de tal manera que alguien se crea más importante que los demás y tome decisiones, imponiéndolas al resto del mundo como si la democracia no existiera»
A pesar de la profundidad de los discursos, ni Merz ni Lula hicieron menciones explícitas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ni a la reciente escalada bélica lanzada a finales de febrero contra Irán. Cabe recordar que, antes de su arribo a la Feria de Hannover en Alemania, Lula da Silva ya había calificado el conflicto armado como una «locura».
Finalmente, el jefe de Estado brasileño cerró su intervención lamentando las contradicciones de la era moderna. «Estamos viviendo un momento crítico en la geopolítica mundial, caracterizado por grandes paradojas: mientras los astronautas viajan a la Luna, mujeres y niños mueren indiscriminadamente en los bombardeos en Oriente Próximo», expresó con preocupación ante el escenario de violencia global.
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