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Nueva especie de gecko descubierta en los Andes bajo amenaza

En las elevadas zonas montañosas de las provincias de Catamarca y La Rioja, en Argentina, ha sido identificado un ejemplar que se mantenía oculto a la vista. Se trata de un gecko pequeño de color gris oscuro, caracterizado por un patrón reticulado que le otorga un camuflaje perfecto entre la vegetación seca y las rocas. Este reptil habita en entornos áridos situados a más de 3.000 metros de altitud, donde las condiciones climáticas extremas de frío y viento son la norma.

Sus características físicas, como las escamas lisas adaptadas a las superficies rocosas, permiten diferenciarlo de otras lagartijas de la zona. Este hallazgo fue documentado por especialistas del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales, dependiente del Conicet, en colaboración con la Universidad Nacional de la Patagonia.

Homonota chelemini destaca por su camuflaje gris oscuro y patrón reticulado, adaptado al terreno rocoso de ambientes de altura (IPEEC/CONICET)

La nueva especie ha sido bautizada científicamente como Homonota chelemini, que popularmente se traduce como “gecko de Chelemín”. El nombre es un homenaje directo al cacique Juan Chelemín, una figura histórica que lideró al pueblo del Distrito Diaguita en el siglo XVII.

A pesar de que su apariencia externa puede confundirse con la de otros reptiles similares, los estudios genéticos confirmaron que se trata de un linaje independiente y exclusivo del Cono Sur sudamericano. Los detalles de esta investigación fueron presentados en la revista científica Zoologica Scripta. El equipo de expertos responsable de este logro estuvo conformado por Mariana Morando, Kevin Sánchez, Juan Vrdoljak, Cristian H. F. Pérez, Jack Sites y Luciano Ávila.

El Distrito Diaguita: un refugio de biodiversidad

Esta región del noroeste argentino, que comprende parte de Catamarca y La Rioja, se distingue por sus imponentes sierras y climas secos. Es un territorio donde históricamente han convivido culturas ancestrales con una fauna y flora que, en muchos casos, es endémica, lo que significa que no se encuentra en ninguna otra parte del planeta.

Mariana Morando es investigadora en herpetología y biodiversidad de reptiles en ambientes áridos del Conicet. Fue la primera autora del estudio/Archivo UNRC

“El Distrito Diaguita es uno de los puntos calientes de biodiversidad y endemismo del Cono Sur, pero está críticamente subestudiado”

Según explicó la doctora en biología Mariana Morando, este descubrimiento es una prueba de la riqueza natural que aún falta por catalogar. Ella destacó la urgencia de investigar estas áreas:

“Encontrar una especie nueva de gecko allí confirma que aún hay diversidad oculta esperando ser descubierta. Nuestro hallazgo también significa que si no investigamos antes de que se expandan las amenazas y comiencen nuevas, podemos perder especies que ni siquiera sabemos que existen con todas las potencialidades de pérdida de recursos genéticos que eso implica”

Ciencia en las alturas: el trabajo de campo

El descubrimiento de Homonota chelemini confirma la riqueza biológica poco explorada del Distrito Diaguita como punto caliente de biodiversidad (IPEEC/CONICET)

Los investigadores, especializados en la herpetología (el estudio de reptiles y anfibios), recorrieron las accidentadas montañas del noroeste argentino. Debido a que estos animales son extremadamente escurridizos, el trabajo requirió de una observación minuciosa y gran paciencia. Tras la recolección de los especímenes, se procedió a realizar análisis morfológicos y genéticos en el laboratorio.

Mediante la extracción de ADN y técnicas de secuenciación, se comparó la información del nuevo gecko con otras especies pertenecientes al género Homonota. Los resultados arrojaron que el Homonota chelemini es el integrante que vive más al norte dentro del grupo de especies denominado whitii. Su hábitat se sitúa entre los 3.000 y 3.250 metros sobre el nivel del mar, un rango altitudinal extremo para este tipo de lagartijas.

La identificación del gecko aporta claves sobre la evolución de reptiles en Sudamérica y la influencia de eventos geológicos y climáticos en la biodiversidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Luciano Ávila profundizó en los detalles técnicos que hacen única a esta especie:

“Se distingue por su patrón dorsal reticulado gris oscuro, escamas dorsales lisas y características morfológicas únicas en las escamas del cuerpo. Genéticamente forma un linaje independiente, aunque a simple vista es difícil de diferenciar de sus parientes cercanos, algo típico de los geckos, que son maestros del camuflaje evolutivo”

Un tributo a la resistencia indígena

La especie fue nombrada en homenaje al cacique Juan Chelemín, líder indígena símbolo de resistencia en el noroeste argentino (IPEEC/CONICET)

La elección del nombre no fue aleatoria. Al denominarlo chelemini, el equipo científico buscó honrar la memoria del cacique Chelemín, también apodado el “Tigre de los Andes”. Chelemín fue el estratega de los Malfines y encabezó la resistencia indígena en el territorio Diaguita frente a la ocupación colonial.

Su historia, marcada por la valentía en la defensa de sus recursos y un desenlace trágico tras su captura, es fundamental para la identidad regional. Los científicos integraron este componente histórico para resaltar el vínculo entre el coraje de los pueblos originarios y el valor del patrimonio natural que defendieron.

Un futuro incierto frente a la minería y el clima

Describir científicamente nuevas especies como Homonota chelemini es fundamental para establecer políticas de conservación y protección a nivel local (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pese a su reciente descubrimiento, el panorama para el gecko de Chelemín es preocupante. La especie enfrenta múltiples peligros que ponen en duda su supervivencia a largo plazo. Mariana Morando enfatizó que las especies que habitan en zonas altas son las más vulnerables ante el cambio climático.

“Las especies de altura son especialmente vulnerables porque literalmente no tienen adónde ir. Cuando las temperaturas suben, no pueden refugiarse en altitudes mayores indefinidamente”

A este factor climático se suman presiones industriales directas en el hábitat del reptil:

  • Se ha registrado una disminución de las lluvias en el Distrito Diaguita desde finales de los años 80.
  • Existen seis proyectos mineros activos en un radio de apenas 50 kilómetros de la zona donde se halló al gecko.
  • Dos de estos proyectos están dedicados a la extracción de litio.
  • Actualmente, la región carece de áreas protegidas legalmente constituidas.

“Es una combinación de presiones simultáneas sobre una especie con distribución muy restringida”

precisó la investigadora Morando.

El gecko enfrenta amenazas por el cambio climático y la presión minera en la región, sin áreas protegidas alrededor de su hábitat/Archivo REUTERS

Este hallazgo es clave por dos motivos principales: el legal y el evolutivo.

“En lo práctico, describir una especie es el primer paso legal y científico para poder protegerla; sin nombre, no hay política de conservación posible”

indicó Morando. Por otro lado, permite comprender cómo los cambios climáticos del Pleistoceno y los movimientos geológicos andinos influyeron en la biodiversidad actual del sur de Sudamérica.

Finalmente, el doctor Ávila concluyó que

“comprender la dinámica evolutiva de las especies frente a los cambios climáticos del pasado permite anticipar y planificar gestiones de manejo para mitigar amenazas actuales”

lo que convierte a este gecko en una pieza esencial para entender el rompecabezas de la vida en los Andes.

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