La tensión diplomática entre Israel y España ha escalado nuevamente. El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, lanzó duras críticas contra el presidente Pedro Sánchez este domingo, luego de que el mandatario español impulsara en Bruselas la cancelación del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Estado hebreo.
A través de una publicación en la plataforma X redactada en castellano, Saar calificó de “hipócrita” la conducta del gabinete español. El diplomático puso en duda la solvencia moral de Madrid para hablar de derechos humanos, señalando un supuesto “doble rasero” por sostener vínculos con Turquía y Venezuela, a los que describió como “regímenes totalitarios”. Asimismo, sugirió nexos con Irán y agrupaciones terroristas.
En una de las declaraciones más frontales, el canciller afirmó que el equipo de Sánchez
“se ha dedicado a difundir antisemitismo”
. No obstante, Saar quiso separar al pueblo español de sus gobernantes al declarar:
“No tenemos nada contra los ciudadanos de España, sino contra el doble rasero del Gobierno de Pedro Sánchez”
.
Conflicto en la mesa de la Unión Europea
Este enfrentamiento ocurre justo antes de la cumbre de ministros de Exteriores de la UE en la capital belga. En dicha reunión, España presentará de forma oficial la propuesta de suspender el pacto de asociación con Israel. Según Pedro Sánchez, esta medida se fundamenta en las “violaciones de derechos humanos” que se le adjudican a la administración liderada por Benjamin Netanyahu.
La iniciativa española ha generado un intenso debate en el bloque europeo, evidenciando las marcadas diferencias de opinión entre los países miembros sobre cómo gestionar el conflicto en Oriente Medio. Ante esto, el ministro Saar reiteró:
“No aceptaremos una lectura hipócrita de alguien que tiene una relación con regímenes totalitarios que violan los derechos humanos”
.
Antecedentes de una crisis diplomática
El roce no es circunstancial. Gideon Saar ha mantenido una postura confrontativa hacia España durante el último mes, criticando la falta de apoyo español frente a Irán y los cuestionamientos hacia las operaciones militares en el sur de Líbano.
Previamente, en abril, el Ministerio de Exteriores israelí vetó el ingreso de delegados españoles al Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC), organismo que vigila el cese al fuego en la Franja de Gaza. El motivo alegado por las autoridades israelíes fue un “sesgo antiisraelí tan flagrante” por parte de la diplomacia española.
La raíz de este distanciamiento se encuentra en la respuesta militar israelí tras los ataques de Hamás del 7 de octubre. Las operaciones en Gaza han dejado un saldo de más de 72.000 fallecidos, según reportes, cifra que ha provocado constantes denuncias humanitarias desde el Palacio de la Moncloa.

Como consecuencia de este enfriamiento, las relaciones institucionales se han degradado. Hace un mes, el Gobierno de España relevó a su embajadora en Tel Aviv, Ana María Salomón Pérez. Actualmente, ambas naciones mantienen su representación mediante encargados de negocios, lo que simboliza el nivel más bajo de interlocución en años.
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