Una serie de conversaciones filtradas a través de la plataforma WhatsApp, dadas a conocer en el marco de los recientes comicios presidenciales en Perú, han generado fuertes cuestionamientos sobre el desempeño de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Los mensajes intercambiados entre el representante máximo de la compañía de transportes Galaga y el subgerente de producción electoral de la institución, Juan Phang, indican que el organismo electoral fue advertido sobre la inmovilidad de 35 camiones que se encontraban vacíos por falta de suministros, apenas horas antes de iniciar la votación.
Esta evidencia sugiere que la ONPE tenía conocimiento previo de que los insumos de votación no llegarían a tiempo a diversos puntos de sufragio. El hecho pone en tela de duda la transparencia y la solvencia logística de la entidad en uno de los procesos democráticos más determinantes para la nación andina.
Evidencia del diálogo entre Galaga y el funcionario de ONPE
Los registros cronológicos del chat señalan que a las 11:43 p. m. del sábado anterior a la jornada electoral, el gerente general de Galaga notificó formalmente a la ONPE que disponía de 35 unidades de transporte listas para operar, pero que permanecían inactivas esperando el cargamento.
Según la documentación del intercambio, Juan Phang, subgerente de producción de la ONPE, optó por responder mediante una llamada de voz dentro de la misma aplicación en lugar de dejar un registro escrito. En dicha comunicación, el funcionario habría manifestado que el organismo se encontraba
“trabajando para efectuar el despacho”
. No obstante, testimonios provenientes de la empresa transportista aseguran que no se proporcionaron directrices claras ni una hoja de ruta actualizada para la entrega del material electoral en Lima y las provincias.

El reporte subraya que la responsabilidad por el estancamiento de los 35 vehículos recae directamente sobre la ONPE. Esta filtración de diálogos contradice las declaraciones oficiales emitidas tras las elecciones, donde la institución intentó minimizar las fallas logísticas calificándolas como simples “cuestiones operativas” aisladas que afectaron a un grupo reducido de centros de votación.
Localizan cajas lacradas de la ONPE con cédulas en la basura
La crisis institucional se agravó con el hallazgo de 1.200 cédulas de votación desechadas en un contenedor de basura en el distrito de Surquillo, en la capital peruana. Este hecho evidencia una ruptura crítica en los protocolos de custodia del material oficial. El incidente fue denunciado públicamente en el programa televisivo “Beto a Saber” de la cadena Willax, donde el periodista Beto Ortiz mostró las cajas y sobres que contenían votos de cuatro mesas específicas del distrito de Surco. Ante la contundencia de las pruebas, una representante de la ODPE admitió la responsabilidad por el extravío del material.
Durante la emisión, se explicó que el equipo periodístico obtuvo el material gracias a ciudadanos que encontraron las cajas en plena calle y las trasladaron al estudio. Ortiz exhibió ante las cámaras los sobres debidamente lacrados y con las rúbricas de los miembros de mesa y personeros. Según el marco legal vigente, estos documentos debían permanecer bajo resguardo estricto hasta la entrega de los resultados finales.
La documentación recuperada pertenece a las mesas identificadas con los números 050619, 050627, 050618 y 050620, sumando un aproximado de 300 votos por cada una. El protocolo legal exige que estos paquetes sean transportados con custodia policial desde los recintos electorales hacia los centros de acopio de la ONPE, donde deben ser resguardados hasta la proclamación oficial y su posterior destrucción reglamentada ante autoridades y delegados políticos.

Postura y aclaraciones de la ONPE
Ante la gravedad de las acusaciones, la ONPE utilizó su perfil oficial en la red social X para presentar su versión. En el comunicado, Claudia Sandoval, quien lidera la ODPE Lima Oeste, aclaró que la institución contrató servicios de movilidad privada para el traslado de los paquetes desde los locales de votación. Sandoval enfatizó que, cumpliendo con las normas de seguridad, en el vehículo se encontraban un coordinador de la entidad, un efectivo de la Policía Nacional del Perú y un representante del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

La explicación institucional sostiene que, al finalizar la descarga en el centro de destino, el equipo notó que faltaban cuatro cajas. Según la ONPE, estas habían sido ubicadas en el maletero del auto particular debido a limitaciones de espacio. La entidad afirmó que intentaron contactar al dueño del vehículo de forma inmediata sin éxito inicial, detallando en su reporte digital todas las gestiones realizadas tras detectar la vulneración de la cadena de custodia.

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