El máximo mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado de forma oficial que su administración sostendrá de manera ininterrumpida el bloqueo a los puertos de Irán. Esta decisión se mantiene firme incluso ante el reciente anuncio de la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz para el tránsito comercial.
“El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en pleno vigor y efecto en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra negociación con Irán se complete al 100%. Este proceso debería ser muy rápido, ya que la mayoría de los puntos ya están negociados”
Previamente a estas declaraciones, el jefe de Estado estadounidense había compartido a través de sus plataformas digitales un mensaje de reconocimiento ante la situación del corredor marítimo: “Irán acaba de anunciar que el estrecho de Irán está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!“.
La postura de Washington surge después de que el régimen de Teherán comunicara este viernes que el estrecho de Ormuz volvería a estar operativo para la navegación internacional. Esta medida se da en el marco del cese al fuego pactado con la nación norteamericana.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, detalló las condiciones de esta apertura vinculada a la situación regional. Según el funcionario:
“De acuerdo con el alto el fuego en Líbano, el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz se declara completamente abierto durante el resto del período de alto el fuego, en la ruta coordinada ya anunciada por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica de Irán”
Impacto inmediato en los mercados energéticos
La noticia sobre la operatividad del estrecho provocó un efecto dominó en los mercados internacionales, donde los precios del crudo experimentaron un descenso abrupto. La cotización del petróleo Brent mostró una caída significativa, tendencia que fue seguida por los futuros del West Texas Intermediate (WTI), ante la posibilidad de una distensión en el Oriente Medio.
Durante la jornada del viernes, los inversionistas reaccionaron con volatilidad ante la garantía de navegación por el corredor, esencial para el transporte global de hidrocarburos. El Brent finalizó la sesión en 89,43 dólares por barril, lo que representó una disminución de 8,77 dólares (un 8,93% menos). En paralelo, el WTI cerró en 81,53 dólares, tras perder 11,65 dólares en comparación al día anterior.

Esta marcada tendencia a la baja es el resultado de la confianza de los mercados en una resolución diplomática entre Washington y Teherán. El optimismo se vio reforzado por la tregua de diez días establecida entre Líbano e Israel, lo que abre una ventana de negociación durante el fin de semana.
Finalmente, Donald Trump reiteró desde la Casa Blanca su optimismo respecto al futuro de las conversaciones. “Veremos qué pasa. Pero creo que estamos muy cerca de llegar a un acuerdo con Irán”, señaló el presidente ante los medios de comunicación. Asimismo, exhortó al grupo Hezbollah a mantener una conducta adecuada durante este periodo de transición y calificó el progreso del conflicto como favorable, sugiriendo que el final de las hostilidades podría estar cerca.
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