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Secretos del diseño de Love Story: El estilo de los Kennedy en los 90

La producción televisiva “Love Story”, que hizo su debut el pasado 12 de febrero a través de la cadena FX, propone un viaje visual profundo hacia la estética de los años 90. La narrativa se sumerge en la vida privada y pública de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette Kennedy, utilizando un diseño de producción meticuloso para reconstruir el Nueva York de aquella época.

El enfoque principal de la serie radica en la veracidad de los entornos, empleando referencias precisas de residencias, oficinas y elementos simbólicos que definieron la cotidianidad de la familia Kennedy.

El diseño de producción recrea con precisión los ambientes emblemáticos de la familia Kennedy en los años 90

De acuerdo con el equipo creativo, el desafío fundamental consistió en hallar un equilibrio entre el lujo, el realismo crudo y la sofisticación de una década marcada por la corriente del minimalismo. Para recrear con exactitud los espacios habitados por la pareja, los realizadores ejecutaron una investigación exhaustiva que incluyó planos arquitectónicos, archivos fotográficos, catálogos inmobiliarios y pertenencias personales, fusionando la rigurosidad histórica con las necesidades del relato audiovisual.

La ambientación resalta detalles arquitectónicos y piezas originales para lograr una atmósfera auténtica

La obra busca proyectar tanto la vibrante vida urbana de Nueva York como los retiros familiares en Massachusetts, capturando las diversas etapas cronológicas de la relación. Los escenarios no son solo fondos, sino representaciones detalladas de sitios icónicos que utilizan licencias visuales específicas para transmitir el carácter único de cada lugar.

La esencia visual de una realeza moderna

Basada en la obra literaria de Elizabeth Beller, la serie cuenta con las actuaciones de Paul Anthony Kelly y Sarah Pidgeon. El lenguaje visual se inspira en el concepto de “Camelot”, históricamente vinculado al clan Kennedy. El diseñador de producción Alex DiGerlando explica que el objetivo era plasmar la evolución de la pareja desde una cotidianidad sencilla hacia el asedio mediático y los beneficios de lo que él denomina una “realeza moderna”.

El equipo creativo fusiona glamour, realismo y referencias históricas en cada espacio recreado para la serie

Para invocar la atmósfera neoyorquina del cierre del siglo XX, DiGerlando señala que se implementó una “paleta muy controlada, en línea con el minimalismo de la época”, destacando estructuras de líneas puras y una estética depurada.

La influencia de Calvin Klein y el minimalismo industrial

La firma de moda Calvin Klein se erige como un pilar fundamental dentro de la ambientación de la serie. Las oficinas neoyorquinas de la marca reflejan el estilo industrial y minimalista que el diseñador impuso en el mundo laboral de los 90.

La conexión entre Jackie Kennedy y Carolyn Bessette Kennedy se simboliza a través de la paleta cromática

Según DiGerlando, la marca “[Calvin Klein] estaba a la vanguardia de ese estilo en los 90 desde el punto de vista de la moda, pero también por la forma en que diseñaba su espacio de trabajo”. El despacho personal de Klein, originalmente ideado por Joe D’Urso, fue replicado con fidelidad, incluyendo estanterías de metal y una icónica mesa de mármol con soportes cromados.

La investigación de archivos y objetos personales fue clave en la reconstrucción de los escenarios

Entre los objetos destacados en el set figuran una mesa Fortuny de época y una luminaria descrita como idéntica a la original. La decoración de la oficina ficticia apuesta por paredes en colores neutros, una iluminación quirúrgica y un mobiliario austero que resalta la simplicidad lineal de la década. El uso del ladrillo de vidrio, elemento arquitectónico emblemático de los 90, se repite tanto en estas oficinas como en el hogar de John F. Kennedy Jr., aportando texturas lumínicas especiales. Además, se percibe la influencia del arquitecto británico John Pawson, quien aporta matices que conectan el mundo real con la ficción.

Reconstrucción del loft de John F. Kennedy Jr. en Tribeca

“Love Story” combina fidelidad histórica y decisiones narrativas para evocar la esencia de una época inolvidable

Uno de los mayores retos fue la recreación del apartamento de John F. Kennedy Jr. en el barrio de Tribeca. Mientras que las tomas de fachada se realizaron en la ubicación real en el 20 de North Moore Street, los interiores fueron construidos íntegramente en un set de grabación. El diseñador DiGerlando menciona que buscaron “ofrecerle un aire más ‘chic’ al espacio”, intentando elevar la percepción de un lugar que originalmente tenía fama de ser informal.

El decorado integra materiales industriales como acero inoxidable, concreto en las encimeras y elementos cromados. Para lograr este nivel de detalle, se revisaron fotografías privadas y referencias del cine de la época.

Los espacios de trabajo de Calvin Klein se replican en la serie para capturar el espíritu de la moda neoyorquina de los 90

La utilería incluye piezas seleccionadas como una mesa de comedor de la firma Room and Board, sillas Anziano Donghia (diseñadas por John Hutton en 1989) y una lámpara de lino. La decoradora Lydia Marks destaca que las sillas fueron elegidas específicamente por ser contemporáneas al periodo en que Kennedy amuebló su hogar. Otra pieza clave es la lámpara Toio de Castiglioni, inspirada en faros de autos, que añade un toque de modernidad clásica al ambiente espacioso y lleno de luz.

El contraste clásico en el departamento de Jackie Kennedy

La continuidad visual entre los hogares de Jackie y Carolyn refuerza el relato familiar de la serie

En contraposición al estilo de la pareja joven, la residencia de Jackie Kennedy en Nueva York supuso un giro estético radical. Alex DiGerlando define este proyecto como “un pequeño rompecabezas” que requirió el estudio de catálogos de subastas para capturar la esencia de la ex primera dama. El diseñador enfatiza que “todo en ese departamento se opone directamente al mantra minimalista de la serie”.

La producción logró un equilibrio visual manteniendo molduras, zócalos de mármol y ornamentos clásicos, ajustando texturas para que el entorno se sintiera vivo pero coherente.

El equipo utilizó listados inmobiliarios y fotografías personales para lograr una reconstrucción fidedigna de los interiores

Un detalle narrativo importante es la continuidad cromática entre los espacios de Jackie y Carolyn. Según el equipo, “en la paleta se produce un traspaso de testigo entre las dos”, simbolizando un vínculo entre estas dos mujeres fundamentales en la vida de John, a pesar de que sus caminos nunca se cruzaron personalmente.

El complejo de Hyannis Port: Un refugio emblemático

La producción logró un balance entre romanticismo, nostalgia y rigor histórico en cada escenario presentado en pantalla

La recreación de la propiedad familiar de los Kennedy en Hyannis Port se resolvió mediante una localización en Bellport, Long Island. Se eligió una propiedad frente al mar que evocaba el aislamiento y la majestuosidad del enclave original en Massachusetts.

Se realizaron intervenciones estructurales y decorativas para alcanzar la famosa “estética Kennedy”, añadiendo elementos como un mástil para la bandera, cercas blancas y el tradicional camino de guijarros.

La serie muestra la transición de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette Kennedy hacia una vida de exposición mediática

A excepción del comedor, que fue construido en un estudio por necesidades operativas, las escenas exteriores se filmaron en esta locación adaptada. Las decisiones estéticas de “Love Story” logran, en última instancia, capturar el espíritu romántico y el peso histórico de los protagonistas, manteniendo la esencia de los Kennedy en el imaginario colectivo contemporáneo.

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