El Gobierno de Irán ha tomado la determinación de paralizar de forma total sus exportaciones petroquímicas. Esta medida tiene como fin primordial asegurar el abastecimiento en su mercado local y mitigar la falta de materias primas. La crisis se produce tras una serie de afectaciones operativas derivadas de los recientes ataques ejecutados por Israel contra infraestructuras energéticas vitales, sumado al bloqueo naval que la Armada de los Estados Unidos mantiene sobre los puertos iraníes.
Esta resolución fue reportada este jueves por el medio especializado Donya-e-Eqtesad. La orden fue emitida el pasado 13 de abril por un directivo de alto rango de la Compañía Nacional Petroquímica, responsable del control de las industrias de transformación. La instrucción específica para las compañías del ramo es cesar cualquier transacción comercial hacia el exterior “hasta nuevo aviso”.
Según trasciende del informe, la medida busca dar estabilidad a la demanda nacional y proveer los insumos necesarios a las fábricas locales, las cuales han sufrido las consecuencias de los daños en la infraestructura. En el transcurso de las últimas semanas, los enclaves estratégicos de Asaluyeh y Mahshahr —principales núcleos petroquímicos— fueron blanco de bombardeos, impactando directamente en las firmas energéticas que suministran elementos clave para la cadena productiva.

A pesar de las dificultades en la oferta, los portavoces del régimen de Teherán aseguran que los precios domésticos de los derivados petroquímicos se mantienen estables. Incluso frente al incremento de los valores en el mercado global, el gobierno iraní ha manifestado que sostendrá los mecanismos de control para blindar la industria propia y resguardar a los ciudadanos.
La situación se agrava debido al incremento de las hostilidades con Estados Unidos. Durante la presente semana, las fuerzas norteamericanas pusieron en marcha un bloqueo al tráfico marítimo desde y hacia los terminales portuarios de Irán. La intención es asfixiar los ingresos por exportaciones de Teherán y escalar la presión sobre su economía. No obstante, representantes diplomáticos de ambos bandos analizan la posibilidad de entablar una segunda fase de diálogos para intentar frenar la crisis.

Datos proporcionados por la agencia Fars indican que Irán comercializa anualmente cerca de 29 millones de toneladas de productos petroquímicos. Estas ventas representan ingresos por aproximadamente 13.000 millones de dólares, consolidando al sector como un pilar fundamental para la obtención de divisas. Por el momento, no se cuenta con una validación independiente que precise la magnitud de los destrozos en las plantas o el efecto real de este parón en el comercio mundial.
Cerco marítimo absoluto
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este miércoles que, en las primeras 48 horas de vigencia del cerco naval, ninguna embarcación ha logrado sortear el bloqueo impuesto por Washington. En un reporte publicado en la plataforma X, el organismo señaló que, además de restringir el paso, al menos nueve buques obedecieron las advertencias estadounidenses y retrocedieron hacia las costas de Irán o zonas aledañas.
El operativo militar se concentra en el Golfo de Omán, donde la marina de los Estados Unidos realiza patrullajes constantes. Desde el CENTCOM enfatizaron que sus unidades se encuentran
“presentes, vigilantes y listas”
para asegurar que las restricciones se cumplan a cabalidad.
El reporte detalla que la prohibición es aplicable a naves de cualquier bandera que pretendan operar en las zonas costeras o puertos de Irán. Para tal fin, se han movilizado destructores lanzamisiles de la Armada estadounidense, los cuales operan con dotaciones superiores a los 300 marinos altamente especializados en tácticas navales de carácter ofensivo y defensivo.
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