El Comando Sur de Estados Unidos ha emitido un informe sobre una reciente acción militar contra un navío controlado por grupos narcoterroristas en el Pacífico oriental. El operativo concluyó con la neutralización de tres sujetos calificados como criminales, sin que se registraran lesionados entre el personal de las fuerzas estadounidenses.
Bajo la instrucción directa del comandante de dicha división, el general Francis L. Donovan, la denominada Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur fue la encargada de ejecutar este “ataque cinético letal”. El objetivo fue una embarcación que, según las autoridades, era operada por “organizaciones terroristas designadas”.
Las labores de inteligencia del país norteamericano determinaron que el buque navegaba por corredores marítimos frecuentados para el traslado de estupefacientes en el Pacífico oriental y se encontraba activamente vinculado a tareas de tráfico de drogas.
Balance de la intervención armada
En cuanto a los resultados específicos de la maniobra, el Comando Sur puntualizó que tres individuos, señalados como narcoterroristas, fallecieron como consecuencia de la destrucción total del barco. Por su parte, las unidades militares de Estados Unidos no sufrieron bajas.
Esta incursión se suma a una serie de ataques previos que resultaron en la destrucción de otras cuatro narcolanchas por parte del ejército estadounidense en menos de una semana. La institución militar hizo hincapié en que estos despliegues se fundamentan en información táctica que ratificaba el uso de estas naves para el comercio ilegal de drogas.
El Comando Sur detalló que estas ofensivas se ejecutan bajo la operación “Lanza del Sur”, un plan militar iniciado por Estados Unidos en septiembre de 2025 en su zona de influencia, que comprende Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
Estrategia regional y contexto político
Dicha misión tiene como propósito principal elevar el cerco sobre las estructuras del narcotráfico en el continente. La campaña es parte de una táctica más amplia de Washington, desarrollada tras denunciar vínculos de “narcoterrorismo” en redes asociadas al régimen de Venezuela. Lanza del Sur también guarda relación con el panorama geopolítico tras la captura del exgobernante venezolano Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero. A pesar de dicha detención, las operaciones militares no se detuvieron y se han expandido desde el Mar Caribe hacia las aguas del Pacífico oriental.
De acuerdo con las cifras reportadas, la intervención militar de Estados Unidos en la región ha causado al menos 175 víctimas mortales, lo que ha generado diversos cuestionamientos por parte de gobiernos y entidades internacionales.

Durante una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado el pasado 19 de marzo, el general Francis L. Donovan destacó ante los legisladores la eficiencia de la Armada y el Cuerpo de Marines. El comandante subrayó que su letalidad, precisión y dominio estratégico son demostrados diariamente tanto ante naciones aliadas como frente a rivales regionales.
En el marco de esta lucha contra el terrorismo en América Latina, Donovan resaltó el rol determinante que juegan el Grupo Anfibio de Ataque USS Iwo Jima y la 22.ª Unidad Expedicionaria de Marines para garantizar el éxito de las misiones recientes en el Caribe. Sobre su versatilidad operativa, el general manifestó ante el Senado:
“Puede hacer prácticamente de todo…”
Cooperación naval y despliegue del USS Nimitz
Se ha confirmado que el portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz se integrará a diversos ejercicios militares junto a las marinas de Ecuador, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay. Este despliegue por aguas de Norte, Centro y Sudamérica forma parte de la operación Southern Seas 2026, según lo reportado por el Comando Sur.
La llegada del USS Nimitz constituye un punto de inflexión en las maniobras conjuntas realizadas en América Latina. Esta nave es reconocida como uno de los portaaviones nucleares más avanzados y de mayor tamaño de la flota estadounidense, con tecnología para gestionar múltiples aeronaves de ataque y sistemas avanzados de monitoreo de largo alcance.

Con una longitud de 333 metros, este buque de guerra tiene capacidad para albergar hasta 90 aeronaves y cuenta con una tripulación de aproximadamente 6.000 efectivos. Su funcionamiento es similar al de una base aérea móvil, diseñada para proyectar la fuerza militar de Estados Unidos a gran escala en cualquier punto del hemisferio.
Fuente: Fuente