En Ecuador, entre enero y marzo hay una merma de los delitos más comunes.
En una entrevista radial, Daniel Noboa, presidente de la República, aseveró que se registraba en general una baja de más de 30 %, especialmente extorsiones, y del 24 % de muertes violentas en marzo.
“Eso da más tranquilidad a la gente, da más tranquilidad a los transportistas, da tranquilidad a las familias, entonces sí hay hay resultados tangibles”, dijo Noboa.
Según datos gubernamentales, al menos el 90 % de cabecillas han sido capturados, dados de baja o extraditados desde que asumió Noboa. “Eso demuestra que nosotros hemos ganado terreno y no ellos”, aseveró el primer mandatario.
Sobre delitos, en el sistema de la Fiscalía, donde se recogen denuncias formales, se evidencia también un decrecimiento de varios de estos delitos como robos en sus distintas modalidades, secuestro y extorsión.
Sobre este escenario, Byron Sanmiguel, experto en seguridad, hizo un análisis de las posibles causas del descenso de los delitos.
En enero de 2024, hace dos años, cuando se estableció el conflicto armado interno, bajo el decreto ejecutivo 111, Sanmiguel recordó que las Fuerzas Armadas tuvieron su primera intervención en una disputa a nivel interior del mapa territorial, tomando en cuenta que tienen más experiencia para asuntos externos.
En dos años, él dijo que los militares tienen más experiencia, además realizan mejores operaciones, estrategias y planificación. A ello, indicó, se suma la cooperación de distintas entidades internacionales como Estados Unidos, Europa y otros Gobiernos aliados, como Israel.
“Hay información vital que nos da nuestro aliado Estados Unidos, inclusive está la oficina del FBI aquí. Además, nuestro servicio de inteligencia ha mejorado mucho, con mejores equipos y una buena estructura, como en operaciones dentro de las Fuerzas Armadas y la Policía”, afirmó y resaltó que existe la voluntad política.
A la par, el experto dijo que hay mayor efectividad, lo cual se refleja en la caída de gran parte de los líderes de bandas.
“Las muertes violentas se producen porque los líderes de segundo nivel quieren ocupar esos cargos y entre ellos hay las disputas, por eso antes había 22 y ahora hay como 37″, resaltó, al explicar que una captura o baja de cabecillas genera gran parte de los hechos violentos en las calles.
Sobre la baja de extorsiones, él atribuyó que podría ser un factor clave la mejora de coordinación en Segura EP, que ahora tiene la intervención de Policía Nacional y Ministerio del Interior. Eso repercute en las cifras en Guayaquil y con ello se replica en cantones cercanos, manifestó.
“Todo eso hace que el trabajo sea más efectivo, hay mejor información e inteligencia”, dijo Sanmiguel.
Las labores de cooperación como Estados Unidos, Europol e Israel también reafirmó que aportan en mejoras en las acciones de seguridad de las instituciones locales. A futuro dijo que se podría dar el caso de apoyo con implementos o medios tecnológicos para seguir operaciones en zonas críticas, siempre bajo la dirección debida de las Fuerzas Armadas de Ecuador.
De su parte, John Garaycoa, experto en seguridad, dijo que las estadísticas pueden servir como referencia del número de reportes sobre los delitos, sin embargo, expresó que podría darse el caso de falta de reportes por parte de ciudadanos que no han pasado por el canal judicial. Por ello, dijo, estas cifras pasan a ser una percepción sin llegar a plantear que hay mejoras o peores condiciones.
Dijo que hace un año conoció el caso de un local en la Entrada de la 8 que tuvo un problema por la colocación de un explosivo y que luego ya no ha tenido otros eventos de amenazas. Aunque son casos puntuales, indicó que podrían darse otros hechos en otras zonas.
“Decir que han bajado, obviamente tiene que ser así porque la cantidad de personas detenidas, armamento detenido y evidencia detenida, se supone que tiene que bajar…”, dijo.
Para ello, así como Sanmiguel, Garaycoa dijo que debe haber un trabajo conjunto de las fuerzas del orden, así como de actores de justicia y colaboración de la ciudadanía para aminorar los delitos.
Garaycoa resaltó la implementación de códigos QR que se usan para denunciar casos de extorsión u otros métodos tecnológicos para informar de acciones sospechosas.
Así como existe una línea 911, Garaycoa dijo que debería haber un acceso masivo, probablemente por WhatsApp, para masificar la participación ciudadana en la divulgación de información de alertas, así como dar capacitaciones para que se conozcan sobre acciones para denunciar de delitos y cómo actuar ante delitos.
“La labor ciudadana debe ser masificada en todo delito que nos afecte”, dijo el experto, quien insistió en que siga la depuración de instituciones públicas.
Además, dijo el Estado podría aportar con planes de asistencia legal y psicológica para que se ofrezca apoyo a víctimas de extorsión con el fin de reactivar sus negocios y fortalecer la legislación, a fin de facilitar procesos legales más ágiles para los afectados. (I)
Fuente: El Universo