El gigante del entretenimiento The Walt Disney Company ha dado inicio a una fase de reestructuración interna este martes. Esta medida implica la eliminación de 1.000 puestos de trabajo en sus operaciones globales, con el objetivo de consolidar su estructura y responder con mayor agilidad a las transformaciones actuales que vive el mercado del entretenimiento digital.
La gestión de Josh D’Amaro y el plan de transformación
Este ajuste de personal se desarrolla bajo la dirección ejecutiva de Josh D’Amaro, quien asumió el cargo principal de la compañía en marzo de 2026. La iniciativa responde a una estrategia de transformación integral que busca optimizar recursos, especialmente tras la decisión de unificar el departamento de marketing y la urgencia de reducir gastos en un entorno de alta competitividad dentro del sector audiovisual internacional.
Los recortes se concentran principalmente en departamentos críticos como marketing, tecnología de producto y diversas funciones corporativas. Asimismo, el impacto alcanza a las divisiones de televisión tradicional, incluyendo la cadena deportiva ESPN.
A pesar de la relevancia de la noticia, el recorte afecta a menos del 1% del capital humano total de Disney, que cuenta con una plantilla de 231.000 empleados a nivel mundial. Es importante destacar que el 80% del personal se desempeña en la unidad de experiencias —la cual abarca parques temáticos, cruceros y productos de consumo—, un área que permanece en fase de crecimiento y que ha sido excluida de esta reducción de personal.

Hacia una estrategia de promoción centralizada
El núcleo de esta reorganización reside en la centralización de las estrategias promocionales. Esta tarea recae sobre Asad Ayaz, quien desde enero de 2026 se desempeña como director global de marketing y marca. Bajo este nuevo esquema, las áreas de entretenimiento, deportes y experiencias operarán bajo una misma línea de promoción denominada internamente como Project Imagine.
En la estructura jerárquica, Ayaz reporta sus avances directamente a Josh D’Amaro y a Dana Walden, actual presidenta y directora creativa de la organización. Mediante un comunicado enviado a los trabajadores, D’Amaro justificó los cambios señalando la búsqueda de una eficiencia operativa superior.
“en los últimos meses se ha evaluado cómo optimizar operaciones en distintas áreas para asegurar la creatividad e innovación que exige el público de Disney”
El directivo enfatizó que el futuro de la empresa requiere una organización “más ágil y tecnológica” para navegar con éxito los desafíos venideros en la industria.

Tendencias del mercado y antecedentes de ajustes
La movida de Disney no es un hecho aislado, sino que refleja una tendencia generalizada en los grandes conglomerados de medios de Estados Unidos. Recientemente, firmas como Sony Pictures Entertainment y Paramount Skydance han informado sobre reducciones de personal que varían entre cientos y miles de trabajadores. Por su parte, Warner Bros. Discovery contempla futuros ajustes si se concreta su proceso de fusión con Paramount.
Para ejecutar esta optimización, Disney ha contado con la asesoría de la consultora Bain & Co., enfocándose en detectar áreas de eficiencia y mejorar la integración tecnológica de sus diversos servicios. Una de las metas primordiales de D’Amaro es eliminar los departamentos aislados (silos) y fomentar una cooperación fluida entre todas las divisiones de la compañía.
Cabe recordar que esta representa la segunda gran ola de despidos en menos de un trienio. Durante el mandato anterior de Bob Iger, se suprimieron aproximadamente 8.000 empleos desde el año 2022. Con la inclusión de los 1.000 despidos actuales, Disney suma más de 9.000 recortes de plazas laborales desde que inició su proceso de cambio organizacional.

Contexto financiero y desempeño en la bolsa
Este proceso de reordenamiento ocurre en un momento de fuerte presión financiera para la corporación. Actualmente, las acciones de Disney cotizan en valores similares a los registrados hace una década. Esto se traduce en una contracción cercana al 50% si se compara con el pico histórico alcanzado por la empresa en 2021.
Los inversores y analistas del mercado mantienen su atención puesta en el liderazgo de Josh D’Amaro. Aunque la prioridad inmediata ha sido la eficiencia administrativa y la adaptación tecnológica, todavía se espera la presentación de un plan estratégico de largo plazo que defina el rumbo definitivo de la empresa más allá de los recortes presupuestarios.
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