El máximo representante del Mossad, David Barnea, sostuvo este martes que la ofensiva estratégica que Israel mantiene contra Irán aún se encuentra en una fase «inacabada». Según el funcionario, el cumplimiento de los objetivos de seguridad del Estado israelí está ligado estrictamente a la salida del poder del actual «régimen extremista» en Teherán, que actualmente encabeza el líder supremo Mojtaba Jamenei.
«Nuestro compromiso solo se cumplirá cuando este régimen extremista sea reemplazado. El régimen que quiere destruirnos debe desaparecer del mundo»
Durante un discurso conmemorativo por el Día Internacional de Recuerdo del Holocausto, Barnea aprovechó para exaltar la labor de las fuerzas de defensa. El director destacó la efectividad en los ataques dirigidos contra los misiles que ponían en riesgo a la ciudadanía israelí, señalando que estas acciones forman parte de una campaña militar desarrollada bajo una estrecha coordinación con la «potencia más fuerte del mundo».
En este sentido, el jefe de la inteligencia israelí enfatizó que la alianza entre ambos países se fundamenta en la decisión conjunta de luchar por los valores universales de la justicia y la libertad. Asimismo, resaltó que el organismo que dirige ha mantenido un proceder de total claridad operativa durante el conflicto.
Barnea argumentó que la planificación de estas misiones no contemplaba un cierre inmediato tras el cese de los enfrentamientos iniciales. Por el contrario, la hoja de ruta del Mossad establece que la campaña debe persistir y tener efectos tangibles incluso después de las operaciones y ataques ejecutados en Teherán, garantizando una vigilancia continua sobre las amenazas regionales.
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