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Café colombiano pasa de USD 8 a USD 14,79 en las perchas de los supermercados, tras guerra arancelaria

Así como los combustibles, medicinas, maquillaje, material de construcción y otros más, el café colombiano, uno de los productos más consumidos por los ecuatorianos, enfrenta, ahora mismo, un crecimiento elevado en su precio, tal como se refleja en las perchas de los supermercados.

Este incremento ocurre tras la crisis diplomática y comercial sin precedentes entre Quito y Bogotá, y mientras los presidentes Daniel Noboa y Gustavo Petro intercambian reproches y decretos.

Radio Pichincha realizó un recorrido en supermercados de Quito y constató que la evolución de los costos del café es vertiginosa.

El café Buendía de 170 gramos, inició este conflicto -en febrero pasado- con un precio de USD 8. En pocas semanas, la cifra saltó a USD 10,45, y hoy los supermercados lo exhiben con una etiqueta de USD 14,79.

Este incremento representa un alza del 85 % desde que estalló la disputa.

No es un caso aislado. El formato de 340 gramos de la misma marca, que anteriormente costaba USD 15, ahora demanda un desembolso de USD 25,73, lo que supone un incremento del 72 %.

Otros productos populares, como el café Sello Rojo de 900 gramos, ya alcanzan los USD 13,95 en promedio. Antes tenía un costo de USD 9.

Los analistas advierten que los precios subirán aún más cuando entre en vigor el arancel del 100 % el próximo 1 de mayo.

El café en cifras, dependencia de Colombia

Las estadísticas de importación del café del Banco Central del Ecuador (procesadas por la Cámara de Industrias de Guayaquil) revelan por qué este producto es el centro del impacto de los aranceles.

Durante los años 2024 y 2025, Ecuador importó café colombiano por un valor de USD 8 millones anuales. En enero de 2026, justo antes de que se agravara la crisis, las compras a Colombia ya sumaban USD 1 millón, liderando las importaciones de este grano por encima de proveedores como Brasil o Vietnam.

Ecuador consume mayoritariamente café colombiano tanto en bienes de consumo terminados como en materias primas para la industria local. Al gravar estas entradas con tasas impositivas asfixiantes, el Gobierno ecuatoriano no solo golpea al exportador colombiano, sino que encarece directamente el producto importado a sus propios ciudadanos.

Ruptura comercial

Esta “guerra” no surgió de la nada. El presidente Daniel Noboa detonó la primera carga en enero de 2026 al anunciar una “tasa de seguridad” del 30 % a las importaciones colombianas, vigente desde el 1 de febrero. El mandatario justificó la medida por la supuesta falta de control de Colombia sobre el narcotráfico en la frontera común.

La respuesta de Bogotá fue recíproca. El gobierno de Gustavo Petro cerró la frontera terrestre para productos estrella de Ecuador, como el arroz y el banano, y suspendió la interconexión eléctrica, sumiendo a Ecuador en una incertidumbre energética.

Noboa contraatacó elevando el costo del transporte de crudo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de oleoductos ecuatorianos, subiendo la tarifa de USD 3 a USD 30 por barril.

La tensión política alcanzó su punto de quiebre cuando Petro calificó al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas como un “preso político”. Tras estas declaraciones, Ecuador oficializó el incremento del arancel al 100 % para los productos colombianos, medida que el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) aplicará desde mayo.

Colombia, por su parte, también anunció que pondrá aranceles del 100%, pero todavía no existe un documento oficial que cristalice esta iniciativa.

Incertidumbre regional

Mientras el Ministerio de Producción de Ecuador celebra un superávit comercial de USD 62,9 millones con Colombia tras décadas de déficit, el sector empresarial en la frontera vive una realidad opuesta. En localidades como Ipiales, las pérdidas superan los USD 340 millones y cerca de 5.000 familias ven amenazado su sustento vinculado a la logística binacional.

El presidente Petro ha calificado la medida ecuatoriana como una “monstruosidad” y ha sugerido que esto marca el fin del Pacto Andino para Colombia, buscando ahora refugio comercial en el Mercosur.

Por su parte, la ministra de Comercio de Colombia, Diana Morales, confirmó que su país nivelará sus aranceles al 100 % tras agotar los esfuerzos diplomáticos.

A medida que se acerca el 1 de mayo, los supermercados se preparan para una nueva actualización de precios, al alza.

El café se ha convertido en el termómetro de una crisis que parece lejos de resolverse, dejando al consumidor atrapado entre dos visiones políticas irreconciliables y una factura cada vez más difícil de pagar.

Radio Pichincha

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