La República de Argentina se encuentra en una etapa decisiva para alcanzar el consenso técnico, denominado staff level agreement, con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este avance corresponde a la segunda auditoría de su programa financiero por un valor de 20.000 millones de dólares, y se prevé que el anuncio oficial ocurra en el transcurso de esta semana.
Dicho acuerdo surge tras una fase de evaluación que se ha extendido por varios meses, originada por la visita de la misión técnica del organismo a Buenos Aires a inicios de febrero. En este contexto, el titular de la cartera de Economía, Luis Caputo, tiene previsto arribar a Washington el día de mañana para participar en las reuniones de primavera del organismo, cumpliéndose casi un año desde que la gestión del presidente Javier Milei puso en marcha el programa vigente con la entidad multilateral.
En caso de que el directorio ejecutivo del FMI ratifique la revisión, la nación sudamericana accedería a un desembolso de 1.000 millones de dólares. Cabe destacar que el cronograma de pagos de capital por el acuerdo previo con la institución internacional está programado para iniciar en el mes de septiembre.
Hasta la jornada del lunes, ni el Ministerio de Economía de Argentina ni la oficina de comunicación del FMI han emitido declaraciones oficiales sobre el progreso de estas gestiones.
Desafíos en la acumulación de divisas
Un punto crítico y recurrente en el desarrollo de este y anteriores programas ha sido la complejidad que enfrenta Argentina para fortalecer las reservas internacionales en su Banco Central, lo cual constituye una exigencia primordial del organismo. Poco después de arrancar el plan actual, la administración de Milei se vio en la necesidad de tramitar una dispensa (waiver) por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas, un indicador que los mercados extranjeros observan con especial atención.
Por el momento, el mandatario ha mantenido la postura de no retornar a los mercados de crédito internacionales. Esta decisión implica que el Ejecutivo suele utilizar las existencias de divisas del Banco Central cuando debe cumplir con obligaciones ante organismos multilaterales o realizar pagos a los tenedores de bonos soberanos.
Desde el mes de enero, la entidad monetaria ha mantenido una dinámica diaria de compra de divisas, acelerando el volumen en las jornadas recientes gracias al ingreso de la cosecha gruesa, que representa un flujo vital de moneda extranjera. La incertidumbre actual radica en si será factible sostener la acumulación efectiva de reservas mientras el país posterga su reingreso al financiamiento externo.

Comitiva oficial y agenda en Estados Unidos
De acuerdo con informes de fuentes oficiales, la delegación liderada por Luis Caputo contará con la participación del viceministro de Economía, José Luis Daza, y del titular del Banco Central, Santiago Bausili. Las sesiones de primavera organizadas por el FMI y el Banco Mundial en la capital estadounidense se desarrollan desde ayer y finalizarán el próximo sábado 18 de abril. Sin embargo, el ministro no asistió al inicio del evento ya que permaneció en territorio argentino para participar en un encuentro de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham).
Estas cumbres internacionales reúnen a los principales responsables de las finanzas y la banca central a nivel global. Se especula que Caputo podría entablar una reunión bilateral o un diálogo informal con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, aunque su itinerario oficial no ha sido divulgado todavía.
Las negociaciones entre el equipo económico y el personal del FMI se mantienen activas desde el segundo mes del año. Tras la visita técnica a Buenos Aires, una delegación argentina comandada por Daza se trasladó a Estados Unidos a finales de febrero con el objetivo de finiquitar las discusiones técnicas e impulsar los procesos administrativos internos del Fondo.
De este modo, el respaldo formal del organismo para esta segunda revisión podría materializarse en los próximos días. El país se presenta a esta instancia con un cambio notable en su política de adquisición de dólares destinada a robustecer las reservas del Banco Central.
Bajo el esquema monetario implementado en enero, el BCRA ha logrado adquirir un total de 5.536 millones de dólares, lo que ya cubre más del 50% del objetivo anual establecido. El pasado viernes 10, la entidad compró 457 millones de dólares, consolidándose como la segunda mayor adquisición diaria bajo la actual administración. No obstante, este fortalecimiento se ha visto limitado por los requerimientos de divisas del Tesoro para honrar compromisos de deuda en moneda extranjera, impidiendo que el total de las compras se refleje íntegramente en las reservas internacionales del país.
Fuente: Fuente