El influyente analista político y periodista estadounidense, Tucker Carlson, concedió una reveladora entrevista a N+ donde compartió una de sus declaraciones más contundentes hasta la fecha. Durante el diálogo, Carlson aseveró:
“El Gobierno de Estados Unidos estuvo involucrado en el tráfico de drogas. Eso es un hecho. Conozco gente que estuvo involucrada en eso. Me avergüenza, pero es un hecho”.
El comunicador, quien ha destacado históricamente como un aliado mediático cercano a Donald Trump, decidió confrontar la narrativa tradicional. Según su perspectiva, culpar exclusivamente a México por la crisis bilateral es un error que impide hallar soluciones estructurales a los problemas de seguridad y salud pública que enfrentan ambas naciones.
La interconexión de la crisis bilateral
Al ser interrogado sobre el papel que desempeña Estados Unidos en los episodios de violencia que suelen atribuirse únicamente al territorio mexicano, Carlson no dudó en señalar la corresponsabilidad. El analista explicó el flujo logístico del narcotráfico, mencionando que los precursores químicos del fentanilo proceden de China, se transforman en México y tienen como destino final el consumo masivo en territorio estadounidense.
Ante esta realidad, el periodista fue enfático al declarar que
“no se llega a ninguna parte diciéndose mutuamente que es tu culpa. La verdad es que estamos interconectados.”
Asimismo, aunque expresó que la migración irregular
“ha destruido el Estados Unidos en el que crecí”
, sostuvo con firmeza que la responsabilidad no debe recaer de forma unilateral sobre el gobierno de México.

Un reconocimiento al potencial de las ciudades mexicanas
A diferencia del discurso de corte antimigrante que habitualmente se proyecta desde los medios conservadores de la unión americana, Carlson se refirió al país vecino con una óptica constructiva. Resaltó que metrópolis como la Ciudad de México y Monterrey son centros globales de alto nivel, con una notable riqueza y un gran capital humano.
Desde su punto de vista, el obstáculo fundamental de la nación no radica en su ciudadanía, sino en la infiltración y el control que los cárteles ejercen sobre diversos estamentos gubernamentales. Esta situación, según el comunicador, provoca que el país sea
“mucho más pobre y más volátil de lo que debería ser”
, una inestabilidad que termina por afectar directamente los intereses de Estados Unidos.
Para abordar esta problemática, planteó una estrategia de cooperación real que descarte cualquier tipo de intervención armada:
“No enviar jets de combate a bombardear la Ciudad de México. Eso nunca ha funcionado.”

Propuesta de un nuevo enfoque en la relación internacional
El periodista instó a las autoridades a replantear la relación bilateral bajo la premisa de la interdependencia. Tucker Carlson rechazó el uso de amenazas o imposiciones arancelarias, argumentando que
“lo que pasa en Estados Unidos le importa a México y lo que pasa en México le importa a Estados Unidos.”
En su análisis, sugirió que la política exterior de Washington debería redirigir su atención hacia América Latina, con especial énfasis en México, en lugar de priorizar conflictos en el Medio Oriente que no generan beneficios tangibles para el ciudadano estadounidense promedio.
Una postura que desafía al espectro político
Las reflexiones compartidas en la entrevista con N+ dibujan un perfil de Carlson que resulta incómodo tanto para la izquierda como para la derecha tradicional. El analista no solo criticó las estrategias migratorias basadas en perfiles raciales, sino que también cuestionó las posturas de Trump respecto a Israel e Irán. Al admitir errores históricos cometidos por su propia administración federal, el comunicador asegura que su único objetivo es exponer la verdad, a pesar de las controversias que esto pueda generar en el actual escenario político.
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