El gobierno del Reino Unido ha decidido suspender el proceso de transferencia de soberanía de las islas Chagos, ubicadas en el océano Índico, hacia la república de Mauricio. Esta medida se produce luego de que la administración de Estados Unidos no emitiera una ratificación formal del pacto y tras la intervención directa de Donald Trump, quien instó a las autoridades británicas a no “perder el control” de este territorio estratégico.
De acuerdo con reportes de la cadena pública BBC, funcionarios del gabinete laborista encabezado por el primer ministro Keir Starmer indicaron que el tiempo para procesar la legislación necesaria se ha agotado. Aunque no se ha cancelado el acuerdo de forma definitiva, la normativa se encontraba en sus últimas fases de tramitación y no podrá completarse antes de que el Parlamento entre en receso durante las próximas semanas.
Incertidumbre política y el papel de Donald Trump
Por otro lado, el rotativo británico The Times ha señalado que el proyecto de ley vinculado a este tratado no será incluido en el próximo ‘Discurso del Rey’ del mes entrante. Esta decisión surge en un clima de tensión después de que Donald Trump, quien en un inicio se mostró a favor del acuerdo, retirara su respaldo en enero. El mandatario estadounidense calificó el pacto como una “gran estupidez”, en medio de discusiones diplomáticas que también involucraban su interés por Groenlandia.
El plan original, vinculado a la administración de Starmer para mayo del 2025, establece la cesión de la soberanía de lo que fuera una colonia británica a Mauricio. El acuerdo contempla que la base militar conjunta entre el Reino Unido y Estados Unidos situada en Diego García sea arrendada por un periodo de 99 años, mediante un pago de 101 millones de libras (equivalentes a 115,8 millones de euros).
Actualmente, el Reino Unido no ha obtenido el intercambio formal de documentos legales por parte de Estados Unidos, un paso burocrático obligatorio para que el tratado tenga validez jurídica. Este pacto busca dar una solución definitiva a la controversia territorial que persiste desde que Mauricio alcanzó su independencia en 1968.

El pacto, que fue presentado oficialmente por Londres en octubre de 2024, tiene como punto neurálgico la seguridad de Diego García debido a su relevancia geopolítica. En fechas recientes, el primer ministro Starmer autorizó a las fuerzas estadounidenses el uso de dicha base para ejecutar operaciones militares contra Irán. Como consecuencia, el gobierno de Teherán ejecutó un ataque con proyectiles dirigido hacia la mencionada isla.
Advertencias geoestratégicas
Poco antes de que se intensificaran las hostilidades en el Medio Oriente, Donald Trump utilizó su plataforma Truth Social para manifestar que, de no concretarse un acuerdo con la república islámica, la base en Chagos sería fundamental para repeler ofensivas de Teherán. En sus publicaciones, fue categórico al escribir:
“¡NO ENTREGUEN A DIEGO GARCÍA!”
.
Asimismo, a inicios de año, mientras se discutía la posible adquisición de Groenlandia por parte de Washington, el líder republicano aplicó un razonamiento similar al archipiélago de Chagos. Según su visión, si las potencias occidentales renuncian al control de estas islas, naciones como China o Rusia tomarían posesión de ellas de inmediato.
Finalmente, ante la parálisis de la ratificación del tratado por parte del Reino Unido, el gobierno de Mauricio adelantó en marzo que está considerando la posibilidad de iniciar procesos legales para exigir el cumplimiento de lo acordado.
Fuente: Fuente