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Melania Trump niega nexos con Jeffrey Epstein en la Casa Blanca

En una comparecencia inesperada durante la tarde del jueves, Melania Trump convocó a los medios de comunicación en la Casa Blanca para ofrecer un pronunciamiento oficial sobre su supuesta relación con Jeffrey Epstein. Durante su intervención, la primera dama fue enfática al declarar que no mantuvo ningún tipo de vínculo con él, que jamás fue su víctima y que desconocía por completo sus actividades criminales.

El discurso, que se extendió por poco menos de seis minutos, tuvo como objetivo principal resguardar su integridad pública. “Quiero limpiar mi buen nombre”, señaló, mientras abordaba las especulaciones sobre el inicio de su relación con el actual Presidente de los Estados Unidos. Asimismo, aprovechó el espacio para exhortar al Congreso a organizar audiencias destinadas a las víctimas de la red de explotación de Epstein.

“Las mentiras que me vinculan con el infame Jeffrey Epstein tienen que acabar hoy”, sentenció Melania Trump.

La primera dama denunció la existencia de “numerosas imágenes y declaraciones falsas sobre Epstein y sobre mí”, las cuales, según sus palabras, han circulado de manera persistente en las plataformas digitales durante años. Aunque su mensaje fue contundente, no se precisó el motivo por el cual decidió hablar en este momento ni se señalaron reportes mediáticos específicos como detonantes de su reacción.

Respecto a la postura del mandatario, un portavoz de Melania Trump indicó inicialmente que el presidente estaba al tanto de los planes de su esposa, aunque posteriormente matizó que no había certeza sobre si él conocía los detalles exactos del contenido. Por su parte, en una breve interacción telefónica con la prensa, el presidente Donald Trump afirmó no haber tenido conocimiento previo de lo que la primera dama diría en el podio. Ante las dudas, la Casa Blanca optó por no emitir respuestas adicionales sobre cuándo o qué sabía el jefe de Estado al respecto.

Impacto político y social del anuncio

Este pronunciamiento de la primera dama refuerza una situación que la administración ha intentado mitigar desde el año pasado, cuando sectores del movimiento MAGA manifestaron su descontento por el manejo de la investigación federal sobre el caso Epstein. A pesar de los intentos por cerrar el capítulo, el escándalo ha persistido en la opinión pública.

La controversia ha cobrado facturas políticas, como el caso de Pam Bondi, quien recientemente dejó su cargo como fiscala general, en parte debido a la presión social por no haber contenido el furor del caso, aunque Bondi aún mantiene cierto involucramiento en la materia. Si bien las palabras de Melania Trump buscaban blindar su reputación personal, analistas sugieren que esto no necesariamente aliviará las tensiones que enfrenta el ala oeste de la sede gubernamental en relación con este tema.

Melania Trump pronuncia un discurso sobre Jeffrey Epstein (REUTERS/Evan Vucci)

Durante su relato cronológico, la primera dama recordó el periodo en el que conoció a su marido y las ocasiones en las que coincidió con el magnate fallecido. “Donald y yo fuimos invitados a las mismas fiestas que Epstein de vez en cuando, ya que la coincidencia en los círculos sociales es habitual en la ciudad de Nueva York”, explicó ante el grupo de comunicadores presentes en el vestíbulo de la Casa Blanca. Precisó que su primer encuentro fortuito con Epstein ocurrió en el año 2000, en un evento al que asistió junto a su esposo.

Aclaraciones sobre su encuentro con Donald Trump

Melania fue tajante al desmentir las versiones que sugieren una intermediación del magnate:

“Epstein no me presentó a Donald Trump”, afirmó con determinación.

Según su versión, el encuentro inicial con su cónyuge sucedió por azar durante una celebración en Nueva York en 1998, un hecho que, según recordó, está ampliamente detallado en sus memorias.

La historia oficial de la pareja sitúa su primera interacción en el Kit Kat Club. Siempre ha sostenido que fue Paolo Zampolli, un reconocido agente de modelos de origen italiano, quien realizó la presentación. Al ser consultado vía telefónica desde Milán, Zampolli ratificó esta versión y se mostró dispuesto a testificar bajo juramento ante el legislativo para confirmar que él fue el nexo entre ambos aquella noche de 1998.

Es relevante mencionar que Paolo Zampolli mantuvo vínculos comerciales con Jeffrey Epstein y su nombre figura en los registros personales del financiero. Del mismo modo, el nombre de la primera dama apareció en los archivos de Epstein, un punto que ella quiso clarificar. Se trata de un correo electrónico del 2002 enviado a Ghislaine Maxwell, donde una mujer llamada “Melania” elogiaba un artículo sobre Epstein en una revista neoyorquina. Maxwell respondió con un apelativo cariñoso y el mensaje original cerraba con la frase “Con amor”.

Sobre este punto, la primera dama aclaró: “Para ser clara, nunca tuve una relación con Epstein ni con su cómplice Maxwell. Mi respuesta por correo electrónico a Maxwell no puede calificarse más que como correspondencia casual”. Melania Trump parecía resuelta a desvincularse de la red que ha afectado a diversas figuras cercanas al poder.

  • “Nunca estuve en el avión de Epstein”, aseguró de forma tajante.
  • “Nunca visité su isla privada”, añadió para cerrar el tema de sus viajes.

Esta afirmación marca una distancia con su esposo, cuyo nombre sí figura en los manifiestos de vuelo de la aeronave de Epstein, y con otros funcionarios como Howard Lutnick, secretario de Comercio, quien admitió ante el Senado haber estado en la propiedad privada del financiero.

Exigencia de justicia para las sobrevivientes

Además de su defensa personal, Melania Trump arremetió contra quienes han difundido lo que calificó como “falsas difamaciones”, recordando a figuras y medios que le han ofrecido disculpas públicas anteriormente, tales como James Carville, la editorial Harper Collins UK y el portal The Daily Beast. “Sean cautelosos con lo que creen”, advirtió a la ciudadanía.

Hacia el final de su intervención, el tono de la primera dama giró hacia la empatía con las víctimas. “Pido al Congreso que proporcione a las mujeres que han sido víctimas de Epstein una audiencia pública centrada específicamente en las sobrevivientes”, demandó, insistiendo en que se les otorgue la posibilidad de testificar bajo juramento ante las autoridades legislativas.

Actualmente, el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes mantiene una investigación abierta sobre el manejo gubernamental del caso Epstein. El congresista demócrata por California, Robert García, quien lidera la representación de su partido en dicho comité, manifestó su respaldo a la propuesta de la primera dama. García señaló que su bancada ha presionado durante meses para lograr estas audiencias y destacó que la postura de Melania parece contradecir la narrativa del presidente, quien frecuentemente califica la investigación como un “engaño” político.

A pesar de que Donald Trump ha intentado dar por terminado el asunto solicitando al país “pasar página”, su esposa cerró su discurso con una visión distinta: “Toda mujer debe tener su día para contar su historia en público, si así lo desea”. Tras sus palabras, la primera dama se retiró del lugar sin responder a las preguntas de los reporteros que buscaban profundizar en los motivos de su oportuna declaración.

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