Durante su rendición de cuentas de 2025 del Ministerio de Ambiente y Energía el 9 de abril de 2026, la ministra Inés Manzano calificó como “dos casos horribles” a los tres contratos de emergencia que suscribió la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) con las empresas Austral Technical Management (ATM) y Progen.
Los tres contratos (dos con Progen y uno con ATM) fueron suscritos en 2024, en medio de la crisis eléctrica, durante la gestión de Roberto Luque, ministro de Energía encargado.
Para esa época, Luque confirmó que tanto él, como Arturo Félix Wong (exsecretario de la Administración Pública y exministro de Gobierno) y Daniel Noboa revisaron la contratación de nueva energía termoeléctrica, que resultó fallida, ocasionando millonarias pérdidas para el Estado.
Manzano admitió que el Estado ecuatoriano fue víctima de una gestión negligente: “Hubo malas contrataciones, sí, antes de que yo llegue. Sí, fueron contratos hechos de mala manera“.
El caso de Austral
El caso de la empresa uruguaya Austral Technical Management (ATM) representa uno de los mayores perjuicios administrativos, según informes oficiales. El contrato original de emergencia buscaba inyectar 91 megavatios (MW) al Sistema Nacional Interconectado (SNI) a través del proyecto Esmeraldas III, pero aquello no ocurrió y ahora, según expertos eléctricos, ese proyecto es un “cementerio de generadores eléctricos” obsoletos e incompatibles con el sistema eléctrico nacional.
Manzano reconoció que la administración anterior de la Celec procesó pagos y entregó anticipos basándose en hitos contractuales diseñados con ligereza.
“Cada vez que se daba un anticipo… con unos hitos en unos contratos que fueron hechos de mala manera, sí, pero cada vez que había un hito de entrega de dinero, había una acta”, explicó la ministra para justificar por qué la empresa Austral cobró USD 71,4 millones (el 80% del contrato) sin generar un solo vatio durante más de un año.
Las irregularidades
Las investigaciones más recientes y auditorías citadas en el marco de la gestión de Manzano revelan las irregularidades.
Funcionarios de Celec firmaron en febrero de 2025 actas de recepción “a entera satisfacción”, a pesar de que la maquinaria entregada era vieja, incompleta e incompatible. Una inspección notarial posterior en la provincia de Esmeraldas constató que los motores presentaban avanzados signos de oxidación y corrosión por estar a la intemperie.
El fraude de ATM incluyó la entrega de generadores calibrados a 50 hercios (Hz), cuando el sistema ecuatoriano opera a 60 Hz, haciendo técnicamente imposible su conexión sin una inversión masiva adicional. Además, se descubrió que un grupo electrógeno acumulaba más de 14.000 horas de operación, violando la cláusula de maquinaria nueva.
Ante la terminación unilateral del contrato por parte de Celec, ATM presentó en diciembre de 2025- un arbitraje ante la Cámara de Comercio de Quito, en el que solicita, entre otras cosas, que Celec le pague al menos USD 25 millones y le conceda un plazo adicional de 11 meses para concluir el proyecto termoeléctrico Esmeraldas III, pese a que la planta debía entrar en operación en enero de 2025.
Según Manzano, Austral abandonó el arbitraje, porque “saben que la tienen perdida y hemos tenido que -a bien hacer- recuperar por lo menos esos 30 megavatios”.
Recientemente, la ministra anunció la entrada en operación de estos primeros 30 MW de los 91 proyectados, aunque expertos advierten que el costo de operar estos motores con diésel es cuatro veces más caro que la energía importada.
Y los proyectos con Progen
Si el caso ATM es un fracaso técnico y financierp, el de Progen es igual o peor.
Manzano denunció que los fondos de esta contratación fueron desviados hacia una red de intereses personales en el extranjero. “Lo mejor que hemos podido hacer es llevarlo hacia Estados Unidos (demanda), donde están bajo la Ley Rico. El que comete un fraude y estafa comercial contra el Estado y siendo una empresa americana los llevamos hacia allá“.
Una de las últimas actualizaciones del litigio federal en la Corte de Florida es lapidaria: la cuenta de Progen que recibió USD 110 millones de Celec registra actualmente un saldo de 0 dólares.
A finales de 2024, mientras el país enfrentaba apagones, el dinero de la emergencia se utilizó para pagar tarjetas de crédito de directivos, transferencias a empresas fantasma e incluso pagos de USD 5.000 destinados a manutención infantil (child support) de los ejecutivos en Florida y Puerto Rico.
Técnicamente, el fraude en los proyectos de El Salitral y Quevedo fue similar al de ATM.
Progen entregó maquinaria “maquillada“, es decir, motores usados con componentes fabricados entre 2006 y 2014, con números de serie adulterados y pintura fresca aplicada sobre el óxido para simular que eran nuevos.
En ese escenario, Manzano -durante la rendición de cuentas- sacó a la luz la presunta complicidad interna, mencionando que las personas involucradas están siendo procesadas por la justicia nacional. “Seguiremos abriendo espacios para mandarlos con una buena demanda por delincuencia organizada a quienes encontremos. Esto parece una advertencia. Tómenlo así”, señaló.
Entre los señalados por la demanda en EE.UU. figura Fabián Calero, exgerente de Celec.
Hasta la fecha, el Sistema Nacional Interconectado no ha recibido ni un solo vatio de estas centrales. Cabe resaltar que Progen fue adjudicada con dos contratos, para la generación de 150 MW en total, en las centrales de El Salitral y Quevedo. Ambos contratos suman USD 149,1 millones. De ese total, Celec ya abonó USD 110 millones.
En esa demanda, Celec intenta rastrear los USD 110 millones que fueron desembolsados a Progen.
- Radio Pichincha