En una reciente entrevista con Kchradio, Jorge Luis Bohórquez, figura clave de la industria musical ecuatoriana y exintegrante de la banda Los Intrépidos, compartió la evolución de su carrera y el giro trascendental que ha tomado su propósito profesional. Tras 20 años de trayectoria independiente y éxito internacional con su sello Borkis Entertainment, el productor decidió volcar su talento hacia una misión de impacto social y espiritual: LaBarca.network.

El fenómeno «Borkis»: Identidad y Trayectoria
Más que un productor, Bohórquez se ha convertido en una marca de afecto para el público. Durante el diálogo, se analizó cómo su apodo escolar, «Borkis», ha desplazado su nombre formal en el imaginario colectivo, posicionándose como un referente de creatividad y calidad humana en el Ecuador. Sin embargo, detrás de la marca hay un hombre que siente que su mayor pasión —la creación de canciones— debe servir a un bien mayor.
Música con sotana: El nacimiento de «Los Padrecitos»
Bajo el sello de La Barca, Bohórquez acaba de lanzar el primer álbum de «Los Padrecitos», una agrupación conformada por seis sacerdotes activos: José Manuel Delgado, Francisco Sojos, Jorge Avilés, Jorge Montalvo, Carlos Mena y Carlos Mendoza. El debut oficial tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Guayaquil, contando entre sus filas con el propio rector del templo.
«Hace unos años supe que la música católica me llenaba más que cualquier otra cosa», afirmó el productor. El proyecto no surge de la improvisación; los sacerdotes son músicos de larga data que han utilizado sus instrumentos en retiros y misas durante años. El disco consta de nueve canciones que funcionan como «catequesis musicales», con letras fundamentadas en la Biblia pero presentadas con un sonido contemporáneo.
Un puente hacia la modernidad
Para Bohórquez, la música es «como el agua que se riega por cualquier lado». Sin necesidad de convenios formales, las canciones de Los Padrecitos ya resuenan en México, Guatemala y Costa Rica gracias a la viralidad de las redes sociales y plataformas como Spotify y YouTube.
El productor enfatizó: “Cuando un joven ve a un sacerdote con una guitarra o un bongó, eso los hace más humanos, más cercanos… Con la música nadie se resiste, la música abre puertas”, señaló. El objetivo es claro: llegar a aquellos que sienten temor o desinterés por la estructura tradicional de la Iglesia, pero que están abiertos a un mensaje de fe a través del arte.
Próximos pasos: Jóvenes y Semilleros
La visión de La Barca no se detiene aquí. Borkis anunció que en el mes de julio se lanzará música interpretada por jóvenes y para jóvenes. Además, hizo un llamado a niños y adolescentes interesados en la formación musical para que participen en los próximos castings. La meta es crear un «semillero» de talentos que pongan su voz al servicio de la evangelización.
Con este proyecto, Jorge Luis Bohórquez demuestra que, tras décadas de hits radiales, su mayor éxito podría estar en la capacidad de transformar la música en una herramienta de alivio, alegría y conexión espiritual para la sociedad ecuatoriana.
Por: Rocío Armendáriz
Fotos y vídeo: Paulette Argudo