La agencia espacial NASA ha confirmado que los integrantes de la misión Artemis II serán evacuados de la cápsula Orion aproximadamente dos horas después de su impacto en el océano. El amerizaje está programado para este viernes a las 20:07 horas (tiempo del este de los Estados Unidos), lo que corresponde a las 02:07 horas en España.
Tras el contacto con el agua, una unidad de rescate se encargará de trasladar a los astronautas mediante una aeronave hacia el buque USS John P. Murtha. Una vez en la embarcación, el personal se someterá a diversas evaluaciones médicas preventivas antes de ser llevados en avión hacia el Centro Espacial Johnson de la NASA, situado en Houston, Estados Unidos.
Durante la jornada de este jueves, los astronautas de la NASA, Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al representante de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), Jeremy Hansen, han continuado con las labores de preparación para el reingreso terrestre. Entre sus tareas, Koch y Hansen han empezado a organizar el equipamiento utilizado, retirar la carga de los compartimentos y ajustar los asientos de la tripulación para garantizar la seguridad durante el descenso.
Preparativos críticos para el reingreso
Además de las tareas físicas, los tripulantes dedicarán el día de hoy a revisar los reportes meteorológicos más recientes, coordinar con las fuerzas de recuperación y verificar el cronograma de entrada a la atmósfera. También se enfocarán en las operaciones necesarias tras el aterrizaje.
Para las 21:53 (hora peninsular española de las 03:53), se tiene previsto el encendido de los propulsores de la Orion. Esta maniobra representa la segunda corrección de trayectoria de retorno, esencial para dirigir la nave con precisión hacia la Tierra. Durante esta fase, Jeremy Hansen supervisará los sistemas de propulsión, navegación y guiado.
Según explicó la NASA, el módulo de servicio se separará de la cápsula unos 20 minutos antes de que la nave alcance la atmósfera superior, en una zona ubicada al sureste de Hawái. Si las condiciones lo exigen, se realizará un último ajuste de trayectoria antes de iniciar las maniobras de balanceo para evitar colisiones con los restos de los equipos desprendidos.
Justo en el punto de interfaz con la atmósfera terrestre, la cápsula Orion alcanzará una velocidad de aproximadamente 3.800 kilómetros por hora (km/h). Al llegar a una altitud de 400.000 pies (cerca de 121,9 kilómetros), se producirá un silencio de comunicaciones programado de seis minutos. Esto se debe a la formación de plasma alrededor de la estructura debido al calentamiento extremo.
La NASA anticipa que los tripulantes experimenten una fuerza de hasta 3,9 G, lo que representa casi cuatro veces la gravedad terrestre. Tras superar la fase de oscuridad comunicativa, la cápsula se desprenderá de la cubierta de su compartimento delantero. Al alcanzar los 22.000 pies (6,7 km) se activarán los paracaídas de frenado, y a los 6.000 pies (1,8 km) se desplegarán los tres paracaídas principales.
Este miércoles a las 21:45, los astronautas mantuvieron una videoconferencia con la prensa. La misión Artemis marca el retorno de la humanidad hacia la Luna tras un vacío de más de cinco décadas, considerando que el programa Apolo finalizó oficialmente en 1972.
El proyecto Artemis II constituye el primer ensayo tripulado del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave Orion alrededor del satélite natural. Su propósito es validar las tecnologías de exploración del espacio profundo y preparar el camino para la presencia científica humana prolongada en la superficie de la Luna.
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