La misteriosa figura detrás del fenómeno literario firmado bajo el seudónimo de Freida McFadden ha decidido romper el silencio sobre su verdadera identidad. En un anuncio que ha sorprendido al mundo editorial, la autora confirmó que su nombre real es Sara Cohen. Además de su faceta como escritora de éxitos de ventas, Cohen ha desempeñado una carrera en el ámbito científico como médica especializada en trastornos cerebrales. La novelista admitió que ha llegado el momento de desvelar este secreto, explicando que durante años intentó separar su vida privada de su ejercicio profesional en la medicina.
A lo largo de su trayectoria, Sara Cohen, bajo su alias literario, ha logrado cifras astronómicas: más de nueve millones de ejemplares vendidos según registros de su casa editorial, Penguin Random House. El alcance de su obra es global, habiendo sido traducida a más de cuarenta idiomas y contando con acuerdos para múltiples adaptaciones en el cine y la televisión.
Su ascenso al estrellato se consolidó gracias a la exitosa saga de La asistenta. Esta serie de libros sigue los pasos de Millie, una empleada doméstica con un código moral complejo, personaje que ha convertido a McFadden en un referente indiscutible del thriller psicológico contemporáneo.
Una doble vida entre la medicina y las letras
Durante una entrevista reciente, Cohen confesó que la decisión de alejarse de la medicina se dio de forma gradual, aproximadamente un año después de que La asistenta viera la luz en 2022. En la actualidad, ha reducido su actividad clínica a apenas una o dos jornadas mensuales. A pesar de que algunos colegas en el sector salud habían descubierto su identidad secreta, su entorno fue respetuoso con su anonimato. La autora recalcó que su mayor preocupación era que su rol como escritora pudiera comprometer su reputación profesional como doctora.

El camino de Freida McFadden ha estado marcado por el enigma. Antes de esta confesión, las redes sociales y diversos medios de comunicación alimentaban teorías de especulación sobre quién era realmente. Se llegó a dudar de si se trataba de una persona real o si el nombre era un alias utilizado por un grupo de escritores. Sus apariciones han sido mínimas y estratégicas, limitándose a videollamadas donde, según reportes, utilizaba pelucas para no ser reconocida.
El impacto comercial de The Housemaid ha posicionado a la autora en la cúspide de las listas de ventas internacionales. En plataformas digitales como Amazon, sus títulos han liderado las listas durante ochenta y tres semanas consecutivas. La protagonista de sus historias, Millie, se ha convertido en un ícono que domina tanto el formato Kindle como los estantes de grandes superficies y librerías tradicionales.

Para Sara Cohen, este paso representa cerrar una etapa de ocultismo.
“Estoy en un momento de mi carrera en el que estoy cansada de mantener esto en secreto. Estoy cansada, harta de que la gente debata si soy una persona real o si soy tres hombres. Soy una persona real, tengo una identidad real y no tengo nada que ocultar”
, sentenció con firmeza.
El éxito de la autopublicación y la gran pantalla
La carrera de la autora no siempre fue de grandes contratos. En 2013, inició su camino mediante la autopublicación con la obra The Devil Wears Scrubs. Su estilo se caracteriza por situar a mujeres con vidas aparentemente normales en contextos de alto riesgo. Durante años, fue médica de día y escritora de noche. Tras enfrentar múltiples rechazos de editoriales al inicio, su única meta era simplemente “tener un libro físico en las manos”.
El punto de inflexión llegó en abril de 2022 con el sello Bookouture, logrando que su obra permaneciera sesenta semanas en el ranking de los libros más vendidos del New York Times. Este éxito se trasladó a Hollywood con una adaptación producida por Lionsgate, dirigida por Paul Feig y con un elenco estelar que incluye a Sydney Sweeney y Amanda Seyfried. La cinta ha sido un triunfo financiero, recaudando aproximadamente 400 millones de dólares frente a un presupuesto de solo 35 millones.
A pesar de contar con una comunidad de seguidores leales conocidos como “McFans”, la autora ha evitado las firmas de libros y eventos masivos para preservar su intimidad.
“Aunque no haya revelado mi verdadero nombre hasta ahora, siento que siempre he compartido mi yo real y que todo lo que he contado ha sido la verdad”
, comentó, aclarando que su fin primordial es el entretenimiento puro. Finalmente, se confirmó que aunque el mundo ya conoce a Sara Cohen, ella mantendrá el pseudónimo de Freida McFadden para todas sus publicaciones futuras.
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