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EE.UU. confirma desarticulación masiva del poderío militar de Irán

El alto mando militar de las fuerzas armadas de Estados Unidos ha emitido una advertencia contundente tras el cese de hostilidades en Medio Oriente. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor conjunto, aclaró que la operatividad militar no ha terminado y que las tropas están en posición para retomar las ofensivas si Irán infringe los términos del alto el fuego. Durante su intervención, el alto oficial enfatizó la postura de vigilancia extrema al señalar:

“Seamos claros: un alto el fuego es una pausa, y la fuerza conjunta permanece lista”.

Según el análisis de Caine, la campaña militar estadounidense ha logrado neutralizar de forma significativa la capacidad del régimen de Teherán para amenazar los intereses de Estados Unidos en el largo plazo. El balance de la ofensiva arroja cifras impactantes: se han impactado más de 13.000 objetivos estratégicos, de los cuales 4.000 fueron clasificados como blancos “dinámicos”, detectados y atacados en pleno desarrollo de los combates.

Impacto devastador en la infraestructura bélica

Los datos proporcionados por el general Caine revelan una degradación estructural del aparato militar iraní. Se estima que el 80% de los sistemas de defensa aérea de Irán han sido eliminados, mientras que el 90% de sus plantas de fabricación de armamento sufrieron daños críticos. En una conferencia de prensa compartida con Pete Hegseth, titular del Pentágono, se detalló además la aniquilación de la capacidad marítima de la nación persa. El reporte indica que más del 90% de la flota naval regular iraní ha sido hundida, lo que representa unos 150 barcos destruidos, incluyendo la totalidad de sus buques de combate de superficie principales.

En cuanto a la logística aérea, se registraron 10.000 misiones de combate sobre territorio de Irán. Destacan 62 intervenciones con bombarderos pesados, de las cuales 18 se ejecutaron mediante vuelos transcontinentales de ida y vuelta desde bases en suelo estadounidense. El general Caine fue enfático al repetir que el estatus actual es de alerta máxima:

“La fuerza conjunta permanece lista”.

El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, atribuyó al presidente Donald Trump una 'victoria histórica y abrumadora' sobre Irán. (REUTERS/Kevin Lamarque)

Victoria militar y el fin de la amenaza nuclear

Por otro lado, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó la operación como un hito histórico bajo el liderazgo del presidente Donald Trump. Hegseth sostuvo que la denominada victoria militar obligará a Teherán a abandonar sus ambiciones atómicas. Bajo los nuevos acuerdos, el régimen deberá entregar cualquier componente vinculado a su programa nuclear. “Irán ha sido una amenaza para Estados Unidos y el mundo libre durante 47 años de cánticos de ‘Muerte a América’, atacando a nuestra gente, matando a estadounidenses, mintiendo y chantajeando en su camino hacia un arma nuclear, o eso creían”, sentenció el jefe del Pentágono, asegurando que tales escenarios no se repetirán durante la gestión de Trump.

Hegseth explicó que las autoridades en Teherán aceptaron las condiciones tras quedarse sin margen de maniobra. El acuerdo establece que el país jamás podrá desarrollar armamento de destrucción masiva. Respecto al material fisionable, el funcionario detalló que el material nuclear iraní se encuentra actualmente bajo estricta vigilancia aérea continua y será removido según lo pactado:

“El presidente ha sido claro desde el principio: no habrá armas nucleares iraníes”.

Estados Unidos mantiene presencia militar en Ormuz para vigilar el cumplimiento del pacto y garantizar la seguridad en la estratégica vía marítima. (REUTERS/Kevin Lamarque)

Detalles de la operación ‘Furia épica’

La ofensiva, ejecutada conjuntamente con Israel desde el pasado 28 de febrero, fue denominada ‘Furia épica’. Según el Pentágono, el despliegue cumplió con el 100% de los objetivos estratégicos en el cronograma establecido. Hegseth afirmó que la fuerza aérea de Irán ha sido aniquilada y que el país ya no cuenta con un sistema de defensa aérea funcional. Asimismo, el programa de misiles sufrió una destrucción casi total, lo que inhabilita a Irán para producir nuevos proyectiles, drones o plataformas de lanzamiento.

El secretario de Defensa reveló que, de no haberse aceptado el ultimátum de Donald Trump, la siguiente fase de ataques habría apuntado a la infraestructura petrolera, puentes y plantas de energía, lo que habría dejado a la nación en una situación de ruina económica imposible de revertir en décadas. Hegseth también advirtió que Estados Unidos posee información precisa sobre los inventarios iraníes y que, si la entrega de material nuclear no es voluntaria, actuarán de forma directa, recordando las operaciones coordinadas con Israel en la primavera pasada:

“Nos reservamos esa oportunidad”.

Vigilancia permanente en el Estrecho de Ormuz

Finalmente, se confirmó que, a pesar del éxito de la misión, las fuerzas estadounidenses mantendrán una presencia robusta en la región para garantizar la libre navegación en el estratégico Estrecho de Ormuz. El Pentágono vigilará de cerca que Irán no solo respete el cese al fuego, sino que se siente formalmente a negociar un acuerdo definitivo. “No nos vamos a ningún lado. Nos aseguraremos de que Irán cumpla con este alto el fuego y, finalmente, se siente a la mesa y haga un acuerdo. Así que permaneceremos en nuestro lugar, listos y vigilantes”, concluyó Hegseth, reiterando que las unidades militares pueden pasar a la ofensiva de forma inmediata si se detecta algún incumplimiento.

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