El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado que la alarmante ola de violencia en el conflicto iraní «se aleja», después de haber «rozado la catástrofe». Estas declaraciones se dan tras el anuncio de un cese al fuego por dos semanas, aunque el funcionario pidió máxima prudencia al considerar que «aún es pronto» para determinar un desenlace definitivo. Albares lamentó la aparición de una «primera divergencia» fundamental: Israel rechaza incluir al Líbano en el pacto, mientras que Irán sí lo exige.
«Todos vamos a estar de acuerdo en que es un día de esperanza, porque después de 40 días de guerra por fin ha llegado algo parecido a una luz»
El jefe de la diplomacia de España subrayó la importancia de los «esfuerzos de mediación» realizados por Pakistán y otras naciones. Aseguró que el gobierno español no va a «escatimar esfuerzos por apoyar» la gestión pakistaní, con el fin de que finalmente «se abra camino la diplomacia».
Riesgo de una escalada sin precedentes
El ministro destacó la gravedad de la situación reciente al señalar que «el riesgo de una violencia y de una escalada inaceptable, como no había visto la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial, se aleja». No obstante, precisó que el «tiempo corto» de 14 días otorgado por Estados Unidos e Irán obliga a la cautela. «Hemos rozado la catástrofe, parece que la hemos salvado y aún es pronto para decir que la guerra termina», enfatizó Albares, quien además admitió dar validez a las advertencias de Donald Trump sobre la posible destrucción de una civilización: «Por supuesto que lo tomo en serio».
En su análisis de las propuestas de 15 y 10 puntos puestas sobre la mesa, el diplomático reiteró el conflicto por la soberanía libanesa. Indicó que Irán considera «correctamente» que el Líbano debe ser parte de la negociación, mientras que Israel «deja claro que no». Según el ministro, la comunidad internacional debe trabajar para que cesen los ataques y el «lanzamiento injustificado de misiles y de drones» desde ese país hacia Oriente Próximo.
Soberanía y seguridad marítima
Respecto al Estrecho de Ormuz, el canciller fue categórico al declarar que «tiene que quedar abierto de manera segura para cualquier buque que quiera transitarlo». Asimismo, reprochó la incursión militar israelí: «Es inaceptable la invasión de Israel a un país soberano como Líbano». Albares recordó que el gobierno libanés intentaba desplegar su ejército en el sur para desarmar a Hezbolá con apoyo internacional, un plan que se ha «ido al traste» debido a las ofensivas de Israel.
Sobre la situación de las tropas españolas, aclaró que «no están en riesgo directo» en este momento, aunque condenó los ataques mortales sufridos por el contingente de Indonesia. En este contexto, España ha planteado sanciones contra Israel por incumplir el derecho internacional, advirtiendo que si países con gran influencia, como EEUU, se sumaran, «las cosas cambiarían».
Postura internacional y economía
El ministro reveló que, pese a ser invitado a reuniones en Londres para tratar la apertura de Ormuz, declinó asistir para evitar que España participe en posiciones de fuerza mientras existan hostilidades. Sin embargo, mostró disposición a colaborar si la ONU «se involucre» en la misión. Respecto a China, valoró su posición «muy clara» a favor del retorno a la legalidad internacional.
Finalmente, Albares señaló que este alto el fuego beneficia tanto a los ciudadanos de la región como a los europeos que enfrentan el alza en el precio de los combustibles. Aseguró no tener «la menor duda» de que Europa saludará «de manera unánime» este «este rayo de esperanza, aunque todavía queda mucho trabajo por delante para concretarlo». Reivindicó que España fue el primer país de la UE en oponerse a esta guerra «contraria al derecho internacional», una postura que, según afirmó, «otros países se han ido uniendo a esta posición que claramente ha liderado» el gobierno español.
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