En medio de un clima de incertidumbre económica, el Ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, defendió -en Ecuavisa este martes 7 de abril de 2026- el Acuerdo de Comercio Recíproco (ATR) con Estados Unidos, firmado el pasado 13 de marzo de 2026.
Uno de los cuestionamientos está atado a que Ecuador habría cedido apertura agrícola permanente a cambio de beneficio efímeros.
Ante esto, el ministro Jaramillo fue tajante: “Esto no es así. En este caso, mientras estén vigentes los beneficios por parte de Estados Unidos, estarán vigentes nuestros compromisos”.
Según el ministro, el acuerdo está diseñado específicamente sobre las sobretasas arancelarias: “No es un tratado de libre comercio; se trata de un acuerdo en donde específicamente lo que se negocia son las sobretasas”. Jaramillo insistió en que el documento contempla su propia finalización si las condiciones cambian:
“El día que se acaben estos beneficios para cualquiera de las partes, el acuerdo se termina”.
Sin embargo, fuentes del sector privado y analistas como Alberto Acosta Burneo califican al acuerdo como un “animal único” y profundamente asimétrico. Mientras el gobierno destaca que el beneficio alcanza al 57% de las exportaciones, estudios técnicos sugieren que el beneficio real apunta solo a un 15% de los productos, concentrándose mayoritariamente en el sector floricultor.
En contraste, Ecuador abre su mercado al 90% de la lista de productos agrícolas estadounidenses, incluyendo carnes y lácteos.
Colombia: ¿Superávit real o comercio destruido?
Al abordar la relación con Colombia, Jaramillo negó la existencia de una “guerra comercial”, prefiriendo hablar de una medida provisional por seguridad nacional. El ministro destacó un superávit con Colombia de casi USD 63 millones entre febrero y marzo de 2026.
Pese a esta cifra, el comercio bilateral con Colombia cayó en USD 117 millones en ese mismo periodo, por lo que se cuestiona que el supuesto superávit fue fabricado, pues se estaría destruyendo el comercio bilateral.
Jaramillo dijo que la industria local ha llenado las perchas: “Nuestra industria local ha ocupado espacio en perchas de los productos que se han dejado de importar de Colombia”, con crecimientos de hasta el 20% en ventas para algunas empresas.
En cuanto a la situación en Carchi, en la frontera norte, donde transportistas y sectores logísticos denuncian falta de trabajo, el ministro presentó cifras del Servicio de Rentas Internas (SRI):
“La facturación de las ventas del sector transportes de la provincia de Carchi se incrementó un 21% en marzo”, afirmó, añadiendo que datos preliminares del INEC sobre un “ligero incremento” en el empleo en la zona.
La crisis energética
Jaramillo también se refirió a la actual situación eléctrica en el país debido al estiaje y la suspensión de venta de energía por parte de Colombia. Cabe resaltar que el país enfrenta un déficit de entre 900 y 1.000 MW y el costo de sustituir la energía colombiana con termoeléctricas locales asciende a USD 2 millones diarios.
El ministro justificó la postura del Gobierno sobre el tema comercial con Colombia señalando una distorsión de precios: “¿A cuánto le vendíamos nosotros a Colombia la energía eléctrica? A USD 5 centavos. ¿Y a cuánto compramos? Creo que son cerca de USD 50 centavos”.
Ante la falta de generación estatal, Jaramillo instó al sector privado a la autogeneración, especialmente en industrias intensivas. “Toda industria intensiva en energía tiene que autogenerar. Esa es una nueva realidad que llegó para quedarse”.
Radio Pichincha