La administración de Defensa de Israel ratificó este lunes un esquema estratégico para dinamizar la manufactura de los misiles antibalísticos Arrow, desarrollados por la compañía Israel Aerospace Industries (IAI), como respuesta al actual escenario bélico con Irán.
El acuerdo, cuya rúbrica oficial estará a cargo del ministro de Defensa, Israel Katz, y el director general de dicha entidad, Amir Baram, tiene como objetivo central generar un “aumento significativo tanto en el ritmo de producción como en las reservas de interceptores Arrow”, consolidando la logística necesaria para la ofensiva en curso.
Capacidades estratégicas del sistema
De acuerdo con información oficial de la cartera de Defensa, esta tecnología fue diseñada de manera conjunta con la Agencia de Defensa Antimisiles de Estados Unidos (MDA). Su función principal es la neutralización de amenazas balísticas en altitudes exoatmosféricas y en la atmósfera superior, actuando como una barrera contra ataques estratégicos de largo alcance.
Respecto a la operatividad del sistema, Israel Katz enfatizó que el Estado hebreo
“cuenta con suficientes interceptores para proteger a sus ciudadanos”
. El funcionario añadió una advertencia contundente hacia las autoridades iraníes:
“El régimen de los ayatolá debe saber que Israel es resistente y fuerte, está preparado para mantener la campaña el tiempo que sea necesario y continúa mejorando sus capacidades defensivas y ofensivas”
.
Desempeño y costos operativos
El Ministerio de Defensa resaltó que la eficacia de este armamento se ha comprobado en el actual conflicto, logrando interceptar con éxito proyectiles balísticos lanzados desde territorios de Irán y Yemen. Actualmente, el sistema Arrow es considerado una de las herramientas de defensa más sofisticadas del planeta, con un costo por interceptor estimado entre los dos y tres millones de dólares.
Esta decisión ocurre en un contexto de alta tensión, con un incremento en las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. La situación se torna crítica ante el inminente vencimiento del plazo otorgado por Washington para alcanzar un acuerdo sobre la reapertura del paso de Ormuz. Dicha negociación parece estancada luego de que el gobierno en Teherán rechazara las exigencias de Donald Trump, calificándolas de “incompatibles” con la posibilidad de sostener diálogos diplomáticos.
Fuente: Fuente