La ciudad de Odessa, ubicada estratégicamente en el sur de Ucrania, ha sido blanco de una nueva incursión armada que ha dejado un saldo lamentable. Las autoridades locales confirmaron el fallecimiento de al menos tres personas, entre las que se contabiliza un niño, tras un violento bombardeo ruso que impactó zonas civiles.
El Servicio de Emergencias Estatal de Ucrania informó que la cifra de afectados asciende a diez heridos, incluyendo también a un menor de edad. En medio de la devastación, las fuerzas de socorro han logrado avances significativos al extraer de los restos de las edificaciones a cuatro sobrevivientes, entre ellos un niño, gracias a la intervención oportuna de los Bomberos.
«Según información preliminar, tres personas han fallecido, entre ellas un niño» y «diez personas han resultado heridas, entre ellas un niño»
La movilización en la zona de impacto es intensa, ya que las autoridades temen que el número de víctimas se incremente. Por ello, el organismo de emergencia enfatizó que
«las operaciones de emergencia y rescate continúan»
, debido a que
«es posible que haya personas atrapadas bajo los escombros»
. En estas tareas críticas se ha desplegado una unidad canina especializada para localizar rastros de vida entre el hormigón destruido.
Respuesta institucional ante la emergencia
Para gestionar la crisis, el Ayuntamiento de la ciudad y los organismos de socorro han establecido un centro de operaciones conjunto y un punto de intervención. Además del esfuerzo físico de remoción de escombros, se ha priorizado la salud mental de los sobrevivientes y familiares mediante el trabajo de psicólogos pertenecientes al Servicio de Emergencias y a la Policía Nacional, quienes brindan asistencia profesional en el lugar de los hechos.
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