El jefe de Estado colombiano, Gustavo Petro, lanzó una serie de acusaciones directas contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, sosteniendo que este utilizó las matanzas colectivas como una herramienta para consolidar su poder electoral. A través de sus plataformas digitales, el mandatario vinculó el pasado de Uribe en la gobernación y en la presidencia con episodios de violencia perpetrados por paramilitares y propietarios de tierras en diversas regiones del país.
Petro inició su argumentación cuestionando la forma en que se define técnicamente una masacre, sugiriendo que los criterios fueron manipulados para ocultar la verdadera gravedad de los homicidios múltiples:
“Señor de las masacres y de las haciendas, las masacres se cuentan por una decisión arbitraria: es masacre la muerte de más de tres personas, podía ser cualquier número, pero lo pusieron tan bajo para que los ajustes de cuentas entre mafiosos se volvieran masacres, así ocultaron las verdaderas masacres”.
El presidente enfatizó que bajo la administración de Uribe, tanto a nivel seccional como nacional, Colombia experimentó los episodios de violencia más severos del presente siglo y probablemente del anterior.

Señalamientos sobre la instrumentalización del terror
Para el mandatario actual, estos crímenes fueron parte de una estrategia deliberada para infundir temor en la población con objetivos políticos. “Las masacres son instrumento para llenar de miedo al pueblo, es un terrorismo, que usted usó como método para ganar votos”, aseveró Petro.
Durante su declaración, también hizo hincapié en la supuesta responsabilidad de familiares de Uribe y figuras del paramilitarismo, como el excomandante conocido como Jorge 40. Al respecto, Petro manifestó: “Masacres las que hizo su hermano Santiago en la región de los altos del oso y Yarumales”, al tiempo que criticó a ciertos sectores políticos que, según él, han obstaculizado reformas sociales actuales.
Foco de violencia en Antioquia, Córdoba y Sucre
La disputa verbal incluyó referencias a masacres emblemáticas en el territorio colombiano. Petro recordó los crímenes ocurridos en El Aro y la matanza de Segovia, vinculando esta última a un exsenador aliado del expresidente. Asimismo, mencionó los hechos de Chenge y Mapayepo, responsabilizando a terratenientes de los departamentos de Sucre y Córdoba.
El mandatario también sugirió que el expresidente se benefició de la apropiación de terrenos baldíos y subsidios estatales destinados a la hacienda El Ubérrimo, ubicada en el municipio de San Carlos, Córdoba. Según Petro, estas maniobras incluyeron exenciones impositivas que favorecieron económicamente al entorno familiar del exgobernante.
Diferencias en el ejercicio de la fuerza
En otro apartado de su mensaje, Petro utilizó una analogía sobre la tradición ecuestre para contrastar su perfil con el de Uribe. “Usted convoque a sus grandes hacendados y sus muchachos montados sobre caballos con pistolas queriendo avasallar el mundo, para ver si gana las elecciones”, disparó el mandatario.
Petro se autodefinió como un emancipador y guerrero, afirmando que su uso del caballo está ligado a la libertad y no a la persecución de trabajadores rurales: “Usted mató un caballo que no le obedecía, cuando usted era joven, yo no haría eso”, sentenció, relacionando dicha actitud con el accionar de grupos de extrema derecha en el campo.
La réplica de Álvaro Uribe
Ante estos ataques, el expresidente Álvaro Uribe respondió utilizando las estadísticas de violencia registradas bajo la gestión actual, denominada Paz Total. Uribe cuestionó los resultados del Gobierno de Petro con las siguientes palabras:
“¡De qué se ufanan! Vergüenza les debería dar: 35 masacres en el primer trimestre. Paz Total. En 2010 hubo 10 masacres, se venía de 112. Seguridad Democrática.”

Panorama de la violencia en 2026
La situación de orden público en el país sigue siendo crítica. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), durante el primer trimestre del año 2026 se reportaron 35 masacres con un total de 133 víctimas fatales. Esta cifra se posiciona como la más elevada desde que se firmó el acuerdo de paz en 2016.
Los datos oficiales detallan que estos asesinatos colectivos se concentraron en 34 municipios repartidos en 17 departamentos. El perfil de las víctimas incluye a 74 hombres, 16 mujeres y 17 menores de edad, mientras que 40 cuerpos permanecen sin ser identificados.

Finalmente, el balance de Indepaz indica que desde el inicio del periodo presidencial de Petro en agosto de 2022 hasta marzo de 2026, se han contabilizado un total de 319 masacres en el territorio nacional.
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