El Sumo Pontífice León XIV ha sostenido de manera firme que la implementación de dos Estados representa el único camino viable para hallar una solución definitiva al enfrentamiento entre Israel y Palestina. Esta postura coincide plenamente con la del papa Francisco; ambos líderes de la Iglesia católica han manifestado históricamente su rechazo total a la guerra, especialmente cuando las acciones bélicas tienen como fin el desplazamiento de comunidades para la expropiación de sus territorios.
En diversas ocasiones, Francisco hizo un llamado urgente para alcanzar
“el fin de la inercia del mal y los vientos mortíferos en Palestina, Israel, Siria y Líbano”
. Sin embargo, el primer ministro Netanyahu no solo ignoró estas peticiones, sino que mantuvo las órdenes militares para continuar con las ofensivas que han resultado en la muerte de civiles, incluidos hombres, mujeres y niños. La situación se agravó con lo que se describe como el asesinato inmoral, ilegítimo e ilegal del Ayatolá Alí Jomenei, suceso que también afectó a familiares y miembros de su equipo de gobierno, involucrando directamente a la primera potencia del mundo.
A través de múltiples canales, el papa Francisco intentó establecer puentes de comunicación para lograr una paz duradera. Según relata el cronista Andrea Tornielli (en Vatican News, 3 de mayo de 2025), el Pontífice, actuando como una de las máximas referencias morales a nivel global, lanzó su última proclama por la paz. A pesar de estar debilitado por la enfermedad, emitió un mensaje de paz contundente contra el armamentismo desmedido que consume recursos esenciales. Durante el mensaje Urbi et Orbi del Domingo de Pascua de 2025, sentenció:
“¡No hay paz posible sin un verdadero desarme!”
. No obstante, la administración de Netanyahu respondió con la persistencia de las agresiones en Gaza y el despliegue de tecnología bélica avanzada y letal.

Hace exactamente un año, Francisco advirtió que la defensa propia de los pueblos no debe ser una excusa para una competencia de armas a escala general. En su lugar, propuso emplear los recursos en ayudar a los necesitados, combatir la hambruna y fomentar el desarrollo. Tanto el actual Pontífice como su predecesor han rechazado de forma implícita la anexión forzada de territorios, solicitando el reconocimiento del Estado palestino y denunciando las violaciones al derecho internacional en la región de Gaza.
Puntos fundamentales de la postura vaticana
- La propuesta de los dos Estados: El Papa León XIV ha reafirmado que esta es la única salida posible, reconociendo que actualmente Israel se opone a esta vía.
- Soberanía territorial: Se defiende el derecho legítimo del pueblo palestino a habitar su propia tierra en condiciones de paz.
- Rechazo a la violencia: Se enfatiza que no se puede construir un futuro basado en la venganza o el exilio forzado.
- Crisis humanitaria en Gaza: La Santa Sede describe la zona como una “tierra martirizada” debido al sufrimiento extremo de sus habitantes.
- Rol mediador: El Vaticano mantiene su disposición para actuar como intermediario en la búsqueda de una justicia equitativa.

La advertencia de Donald Trump y la postura de Israel
En declaraciones recientes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su rechazo a las pretensiones de expansión territorial:
“No permitiré que Israel se anexione Cisjordania. No lo permitiré. No va a suceder. Ya basta. Es hora de parar”
. A pesar de esta advertencia, el Gabinete de Seguridad israelí ha seguido avanzando hacia una anexión de facto de territorios destinados al futuro Estado palestino.
El 8 de febrero, el ministro de Defensa, Israel Katz, y el titular de Finanzas, Bezalel Smotrich, anunciaron modificaciones estructurales en el registro de tierras y la propiedad en Cisjordania. Estas medidas buscan facilitar el establecimiento acelerado de asentamientos judíos. Smotrich ha sido un defensor activo de esta expansión, la cual desafía directamente la normativa internacional. Según el comunicado conjunto de los ministros, estas políticas permitirán comprar tierras en Judea y Samaria (nombre bíblico de la zona) con la misma facilidad que en Tel Aviv.

Por su parte, el ministro de Energía, Eli Cohen, admitió ante la radio militar que estas acciones consolidan una soberanía real de Israel sobre Cisjordania, dejando claro que el objetivo es asegurar que no exista un Estado palestino.
Críticas desde la Secretaría General de la ONU
Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, ha denunciado que los líderes globales están permitiendo que la “ley de la selva” sustituya al Derecho Internacional Público. En sus intervenciones, Guterres ha señalado que la cooperación internacional se encuentra en un estado crítico debido a las constantes y evidentes transgresiones de las leyes globales.
Antecedentes históricos: El concepto de Lebensraum
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) reconfiguró el mundo tras millones de muertes y la firma del Tratado de Versalles en 1919. En este contexto de crisis, Adolf Hitler publicó Mein Kampf (Mi Lucha) en 1923. Tras el colapso económico de 1929, el partido nazi ganó terreno hasta que Hitler fue nombrado Canciller por Von Hindenburg el 30 de enero de 1933.

El término Lebensraum (espacio vital) fue desarrollado por el geógrafo Friedrich Ratzel a finales del siglo XIX. Su teoría sugería que las sociedades deben expandir su espacio para mantenerse saludables, comparando la migración social con la adaptación de las especies naturales. Hitler adoptó esta visión bajo un discurso mesiánico, priorizando la expansión territorial sobre cualquier otro precepto moral o divino.
Políticamente, el Lebensraum se convirtió en el motor del nazismo para justificar la invasión de Europa del Este. Hoy en día, se observan paralelismos entre el supremacismo de la extrema derecha alemana del pasado y las visiones de ciertos sectores colonos o del partido Likud en Cisjordania y Gaza.

Geopolítica de ocupación y el Gran Israel
La estrategia de invasión cultural y territorial es una herramienta histórica de los imperios. Netanyahu ha retomado la idea del Eretz Israel o Gran Israel, que contempla la anexión de la Franja de Gaza, Cisjordania y el sur del Líbano. Esta visión choca con las fronteras establecidas por la ONU y se agudizó tras el atentado de Hamás del 7 de octubre y la posterior represalia militar israelí.
El funcionamiento de las guerras de apropiación
A inicios del siglo XX, Alemania fomentó colonias agrícolas fuera de sus fronteras para asegurar conquistas futuras. El general Von Bernhardi, discípulo de Ratzel, promovió en 1912 la idea de aprovechar conflictos bélicos para asentar campesinos en nuevos territorios. Durante la Primera Guerra Mundial, bajo el mando de Erich Ludendorff, se estableció un régimen militar en zonas bálticas llamado Oberost.

La estrategia consistía en desplazar a la población original para asentar a veteranos y trabajadores alemanes, buscando lo que denominaban la “salud ética” de su nación. Este modelo de “espacio alemán” se intensificó durante el nazismo y motivó acciones como la Operación Barbarroja en 1941.
El espejo de la historia en la actualidad

En la actualidad, los habitantes de Cisjordania y Gaza enfrentan una presión similar. La presencia de uno de los ejércitos más poderosos del mundo sugiere una intención de desplazamiento, destrucción o aniquilamiento de la población local para la toma definitiva de la tierra. Cabe preguntarse si la política de Netanyahu no guarda una similitud alarmante con el Lebensraum nazi y si el concepto de “Sangre y tierra” (Blut und Boden) no resuena hoy en los misiles de la región.
¿Es el conflicto en Gaza una forma de “limpieza étnica” bajo la bandera de la Tierra Prometida? Es cuestionable tanto el uso de las Sagradas Escrituras como del Corán para justificar ataques contra familias inocentes, hospitales o escuelas.
La paz mediante el diálogo

Como bien afirmaba Francisco, la guerra representa siempre un fracaso humano. La historia ha mostrado horrores en la Alemania nazi, el genocidio armenio, el Estado Libre del Congo o las matanzas de pueblos originarios en América. Incluso en la actualidad, el genocidio rohinyá en Birmania nos recuerda la persistencia del mal.
La única vía efectiva es el diálogo. Sin embargo, para que la paz sea real, debemos recordar que los gérmenes de la intolerancia nunca desaparecen por completo. Que la sabiduría guíe a los mandatarios en este tiempo de Pascua.
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