El máximo representante de Líbano, Joseph Aoun, manifestó este domingo su firme postura ante las advertencias de un posible conflicto interno sugeridas por la organización Hezbolá. Durante su alocución, el mandatario fue enfático al declarar que «es mejor mil enemigos fuera que uno dentro».
Esta intervención representa el primer discurso televisado en vivo que Joseph Aoun dirige a la nación desde que se desatara la ofensiva militar por parte de Israel el pasado 2 de marzo. En sus palabras, reflejó el sentimiento de la ciudadanía:
«Nadie quiere la discordia, porque los libaneses están cansados de las guerras. Mil enemigos fuera son mejor que uno dentro»
, aseguró de forma tajante.
El jefe de Estado remarcó que su prioridad absoluta en la actual coyuntura es «mantener la paz civil». Bajo esta premisa, lanzó una advertencia directa señalando que cualquier acción que atente contra la estabilidad del país representa una «línea roja». Asimismo, el presidente puntualizó que «quien intente poner en peligro la paz civil le está haciendo un favor a Israel».
Diplomacia frente a la destrucción
Joseph Aoun abordó directamente los cuestionamientos de miembros de Hezbolá sobre la posibilidad de entablar diálogos en pleno conflicto. Ante las amenazas de una guerra civil si se inician tratos con Israel, el gobernante planteó una reflexión sobre el costo humano de los enfrentamientos:
«Algunos preguntan sobre las negociaciones ¿qué ganaremos negociando? Yo respondo ¿qué han ganado con la guerra? ¿Por qué no negociar para detener estas tragedias y salvar lo que queda de los hogares que aún no han sido destruidos? Negociar no es capitular, la diplomacia no es sumisión. Nuestros esfuerzos continúan para poner fin a las matanzas y la destrucción»
.
A pesar de la retórica confrontativa de algunos sectores, el mandatario aclaró que, bajo su perspectiva, no existe un riesgo inminente de guerra civil. Aoun confía en que la población de Líbano conserva una profunda conciencia sobre la peligrosidad que implicaría una escalada de violencia interna en estos momentos.
Para concluir, el presidente hizo un llamado para proteger el sur de Líbano y evitar que se convierta en «una nueva Gaza». Al respecto, recordó el impacto de la guerra en el enclave palestino, señalando que «el enclave palestino fue destruido, hubo más de 70.000 muertos y luego tuvieron que negociar», advirtiendo que Israel podría pretender replicar ese escenario de devastación en territorio libanés.
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