Durante las primeras horas del domingo, el régimen de Irán reconoció de manera oficial la autoría de una serie de ataques dirigidos contra infraestructuras energéticas críticas en Israel, los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin y Kuwait. De acuerdo con la información difundida por la Guardia Revolucionaria iraní, estas acciones militares se ejecutaron como una medida de represalia tras los recientes bombardeos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra diversas instalaciones ubicadas en suelo iraní.
La ofensiva tuvo como blancos principales diversas refinerías, plantas petroquímicas y complejos de generación de energía. Según la Guardia Revolucionaria, la operación constituye una respuesta directa a las agresiones previas contra sus proyectos económicos e infraestructura civil. Con este movimiento, Teherán pretende demostrar su capacidad militar y enviar una advertencia clara sobre la posible escalada del conflicto bélico en la región, pese a las múltiples advertencias emitidas por las potencias occidentales.
Detalles de la ofensiva en la región
La operación militar, que fue calificada oficialmente por los mandos iraníes como la
“primera fase de la respuesta”
, se concentró en puntos estratégicos para la economía regional. Entre los objetivos alcanzados se encuentran:
- Una importante refinería ubicada en Haifa, Israel.
- Instalaciones de procesamiento de gas en Habshan, Emiratos Árabes Unidos.
- La planta petroquímica de Al Ruwais, también en territorio emiratí.
- Un complejo petroquímico en Sitra, Bahréin.
- Instalaciones industriales en Shuaiba, Kuwait.
Desde Teherán se argumentó que estos puntos representan
“infraestructuras clave”
para el sostenimiento logístico militar y el flujo energético en la zona. Los ataques derivaron en incendios de magnitud y daños materiales considerables. Las autoridades iraníes describieron estas acciones como proporcionales, citando ataques previos contra el puente B1 de Karaj y diversas plantas petroquímicas en su propio territorio.
Graves afectaciones en Kuwait
En el caso específico de Kuwait, el Ministerio de Finanzas reportó que el edificio del Complejo de Ministerios, situado en la capital, fue impactado por un dron durante la noche del sábado. Aunque el ataque provocó daños en la estructura, no se registraron víctimas mortales. Como medida de seguridad, el personal administrativo realizará sus labores bajo la modalidad de teletrabajo, mientras que la atención presencial se estima que retorne este lunes.
Por su parte, la Corporación Petrolera de Kuwait confirmó que su complejo en Shuwaikh fue blanco de drones iraníes en la madrugada, lo que desencadenó un incendio de grandes proporciones. Este incidente obligó a la evacuación inmediata de todo el personal del edificio mientras las autoridades evalúan la magnitud de las pérdidas materiales. Paralelamente, el Ministerio de Electricidad, Agua y Energía Renovable informó que dos plantas de energía y desalinizadoras sufrieron daños de importancia, dejando fuera de operación a dos unidades generadoras, aunque se ha garantizado la provisión de servicios básicos para la ciudadanía.
Intercepciones y medidas en EAU y Bahréin
En los Emiratos Árabes Unidos, la Autoridad Nacional de Gestión de Crisis y Desastres validó que sus sistemas de defensa aérea lograron interceptar una amenaza de misiles proveniente de Irán. No obstante, los restos de los proyectiles derribados causaron focos de incendio en la petroquímica Borouge, los cuales fueron controlados por las brigadas de emergencia.
En Bahréin, el Ministerio del Interior notificó que los equipos de defensa civil tuvieron que intervenir para sofocar las llamas en un almacén de la compañía Bapco Energies. El gobierno local calificó el suceso como una agresión directa del régimen iraní, señalando que los daños fueron únicamente materiales.

A pesar de la gravedad de la situación, los tres países árabes confirmaron que la interceptación parcial de los drones y misiles logró mitigar el impacto destructivo de la ofensiva iraní durante la madrugada del domingo.
Repercusiones internacionales y diplomáticas
Debido a la intensidad de estos ataques, el Consejo de Seguridad de la ONU ha decidido posponer el debate sobre una resolución que autorizaría el uso de la fuerza para proteger la libre navegación en el Estrecho de Ormuz. Esta medida, que cuenta con el firme respaldo de Estados Unidos, busca asegurar el tránsito de petróleo, gas y fertilizantes, insumos vitales para la estabilidad económica global.
La inestabilidad en la ruta marítima de Ormuz ya ha provocado fluctuaciones en el precio internacional del crudo, generando una profunda preocupación en los mercados energéticos de todo el mundo. La Guardia Revolucionaria iraní concluyó su comunicado advirtiendo que, si persisten los ataques contra objetivos no militares en su país, la próxima etapa de su respuesta será todavía más amplia y contundente, manteniendo a Oriente Medio en un estado de alerta máxima.
Fuente: Fuente