La perturbadora atmósfera de Gilead regresa a las pantallas. La reconocida narrativa distópica de la escritora Margaret Atwood, la cual se originó con su emblemática novela de 1985 titulada El cuento de la criada, se expande ahora con la adaptación televisiva de Los testamentos, la continuación literaria que vio la luz en el año 2019. Cabe recordar que la obra original ha sido distinguida como una de las piezas de sátira política más impactantes del siglo pasado; su éxito se trasladó a la televisión con una serie que se extendió por seis temporadas y cosechó un total de 15 premios Emmy, incluyendo el galardón a Mejor Drama.
El desarrollo de esta nueva versión para la televisión de Los testamentos estuvo bajo la responsabilidad de Bruce Miller, el mismo profesional encargado de adaptar El cuento de la criada. Esta producción mantiene ese clima de tensión constante y un enfoque profundo en la psicología de los personajes, elementos que definieron a su antecesora. En esta ocasión, la trama se centra en una generación joven de residentes de Gilead, liderada por el personaje de Agnes, quien es interpretada por Chase Infiniti, actriz que se dio a conocer en Una batalla tras otra. Además, el reparto cuenta con el regreso de figuras icónicas y temidas, como la Tía Lydia, encarnada nuevamente por la actriz Ann Dowd.
Para los seguidores de esta historia, el estreno global en la plataforma Disney+ está programado para el miércoles 8 de abril. Independientemente de si usted es un lector asiduo de los libros de Atwood, un fanático de la primera serie o alguien que recién se adentra en este complejo universo, a continuación presentamos los puntos fundamentales que debe conocer sobre este lanzamiento.
¿Cuál es el trasfondo de ‘El cuento de la criada’?
La premisa de El cuento de la criada plantea un futuro no muy lejano en el que los Estados Unidos han dejado de existir para convertirse en Gilead. Este nuevo régimen es una dictadura teocrática y nacionalista que toma el control del país en medio de una severa crisis de fertilidad. Bajo esta estructura, la sociedad se reorganiza siguiendo normas patriarcales extremas donde las mujeres pierden todos sus derechos fundamentales. Aquellas mujeres que aún conservan la capacidad biológica de procrear son esclavizadas y convertidas en “Criadas”, siendo asignadas a las residencias de los líderes de la élite con el único fin de servir como reproductoras.
En la novela, la historia es guiada por la voz de Offred, una de estas criadas que intenta sobrevivir bajo la constante vigilancia estatal. Su narración se caracteriza por ser contenida y precisa, donde el peso de lo que se calla es tan relevante como lo que se comunica. Esta tensión constante entre el control autoritario y las estrategias individuales de resistencia o adaptación es lo que otorga fuerza al relato. Respecto a su recepción crítica inicial, la escritora Mary McCarthy destacó en su momento para The New York Times el
“humor sardónico”
del libro, aunque mostró dudas sobre la veracidad de su planteamiento, al que calificó como una
“catastrofización histérica”
.
La evolución del relato en la pantalla chica
Cuando la serie de televisión debutó originalmente en el año 2017, se presentó como una traslación bastante fiel de lo escrito por Atwood. No obstante, tras concluir la primera temporada, la narrativa audiovisual comenzó a expandirse de forma independiente. El personaje de Offred retomó su identidad original como June Osborne, yendo más allá del final incierto que planteaba el libro para transformarse en una pieza clave y líder del grupo de resistencia clandestino conocido como Mayday.
Este desarrollo permitió que personajes que inicialmente eran antagonistas unidimensionales ganaran matices. Es el caso de Serena Joy, la esposa de un alto mando y antigua teleevangelista, y la Tía Lydia, la implacable instructora de las criadas. Ambas dejaron de ser villanas convencionales para mostrarse como figuras complejas con ambiciones personales y dilemas morales internos. Asimismo, la serie profundizó en los mecanismos políticos que sostienen al régimen de Gilead y en los esfuerzos externos para derrocarlo.

Los pilares de ‘Los Testamentos’
La novela Los testamentos, lanzada en 2019, sitúa al lector 15 años después de los eventos que cerraron El cuento de la criada. El relato se fragmenta en las perspectivas de tres mujeres distintas. Por un lado está Agnes (conocida como Hannah en la serie), la hija mayor de June, quien fue separada de su madre en la infancia para ser criada por un Comandante; ahora es una joven que desconoce las atrocidades que ocurren más allá de su entorno privilegiado. Por otro lado, conocemos a Nicole, la hija menor, quien fue llevada ilegalmente a Canadá siendo un bebé y vive allí bajo una identidad falsa. Finalmente, la historia retoma a la Tía Lydia, quien en esta etapa se revela como una estratega mucho más consciente de su entorno y moralmente ambigua de lo que se percibió inicialmente.
La obra entrelaza estas tres vivencias en un relato que combina el crecimiento personal en entornos hostiles con elementos propios de un thriller de espionaje, dada la presencia de infiltrados dentro de la estructura de Gilead. Según la crítica especializada,
“La absoluta seguridad de Atwood como narradora permite una narrativa ágil e inmersiva, tan impulsora como melodramática”
. Este nuevo enfoque se aleja de la violencia explícita para priorizar la respuesta psicológica de las personas ante condiciones de vida inhumanas. Al respecto, se ha señalado que
“Atwood entiende que los crímenes fascistas de Gilead hablan por sí mismos —no necesitan ser enfatizados en cursiva, así como su relevancia para nuestro tiempo no necesita ser resaltada en negrita.”
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