La especialista en Criminología y colaboradora del comité de 50 expertos que brinda asesoría al Gobierno en materia de seguridad digital infantil, Beatriz Izquierdo, ha manifestado su postura sobre la posible restricción del acceso a redes sociales para los más jóvenes. Según su criterio,
«habrá que esperar para ver cómo se pretende concretar e implementar»
la medida. Además, sostiene que, en lo que respecta a la reducción de delitos y salvaguarda de la infancia, no considera que
«exista una única medida que resulte ser la panacea para proteger a los menores en el entorno online»
.
Estas declaraciones fueron ofrecidas por la también licenciada en Derecho durante una comparecencia en el marco de la jornada sobre ‘Derechos Digitales de los menores’ organizada por la Abogacía Española. El encuentro tuvo como eje central el análisis profundo de los mecanismos de protección para niños y adolescentes en la red.
Más allá de las redes sociales
La experta enfatizó que los peligros no se limitan exclusivamente a las plataformas sociales tradicionales. Izquierdo subrayó que
«los depredadores también embaucan a los menores a través de los videojuegos»
, un terreno que a veces queda fuera del radar preventivo.
Respecto al papel de los progenitores, la criminóloga fue enfática al señalar que el Estado y la industria deben actuar, pero sin sustituir el rol parental:
«A las familias no se les puede dejar solas y necesitan ser acompañadas con soluciones tecnológicas y con la legislación para poder proteger a sus hijos. Pero eso no excluye nuestra labor tuitiva que debemos ejercer como adultos responsables. Tenemos que asumir nuestra responsabilidad al respecto»
. Para la experta, es vital una colaboración multidisciplinar entre diversos sectores de la sociedad.
Riesgos y tipos de violencia digital
Beatriz Izquierdo hizo un llamado a los padres para que se involucren activamente en la realidad tecnológica de sus hijos. Considera esencial conocer el entorno donde crecen los menores para identificar amenazas. Según detalló,
«la violencia digital que se ejerce contra los menores puede ser de muy distinta índole»
. Entre las principales amenazas destacó:
- Ciberacoso escolar.
- Acceso y exposición a contenidos violentos.
- Uso y difusión de fotografías sin consentimiento.
- Hostigamiento mediante la creación de perfiles falsos.
- Distribución de imágenes manipuladas con fines sexuales.
- Interacción directa con depredadores.
El mito de la seguridad familiar
Uno de los puntos más críticos abordados por la especialista es la falsa sensación de seguridad que tienen muchos padres. Izquierdo expresó su inquietud ante la negación de los riesgos:
«Me preocupa que se piense que en nuestras familias estas cosas no pasan, que nuestros hijos no hablarían con desconocidos o que si sufrieran en el entorno online la más mínima incomodidad nos lo contarían»
. En este sentido, recalcó que la frase ‘el mío no’ es una barrera para la prevención, sugiriendo cambiarla por
«el mío a lo mejor también»
para estar más alerta.
Estrategias de prevención y confianza
Para evitar que la seguridad digital se convierta en un conflicto interno por el uso del teléfono móvil, la experta recomienda iniciar la educación tecnológica mucho antes de entregar el primer dispositivo. Sugiere establecer un clima de confianza sólido desde la infancia temprana.
«Y cuanto antes empecemos a hablarles de la seguridad en el entorno online mucho mejor. Los cuentos me parecen una herramienta estupenda que han ayudado a muchas generaciones a hablar de seguridad en los hogares y creo que también pueden ser una herramienta muy poderosa para la protección en el entorno online»
Sobre las señales de alerta, Izquierdo indica que cualquier cambio de conducta repentino es un indicador de que algo anda mal. Sin embargo, advierte que el miedo al juicio puede silenciar a las víctimas, por lo que es primordial enseñarles a solicitar ayuda bajo la premisa de que los adultos están para proteger y no para juzgar.
Privacidad frente a vigilancia
En cuanto al dilema de supervisar los dispositivos electrónicos, la experta aclaró que, en edades tempranas, la falta de vigilancia equivale a dejar a los niños
«colocarlos indefensos en un ambiente en el que existen múltiple y muy graves riesgos»
. Si bien reconoce que los menores gozan de derechos como la intimidad personal y el secreto de las comunicaciones, recordó que los tutores deben velar por ellos si hay sospechas de victimización.
Finalmente, Izquierdo, quien lidera el proyecto de divulgación ‘Origen del mal’ bajo la premisa de que ‘no podemos defendernos de aquello que no conocemos’, instó a las familias a evitar la sobreexposición de los menores (sharenting) y a informarse adecuadamente para no vulnerar, sin saberlo, los derechos digitales de sus propios hijos.
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