La modernización de los medios de pago digitales incorpora una funcionalidad inédita que permite a los ciudadanos realizar transferencias desde sus cuentas bancarias y billeteras virtuales empleando la tecnología NFC. Esta mejora estratégica fomenta la interoperabilidad dentro del ecosistema financiero, ofreciendo nuevas opciones para quienes priorizan la rapidez en sus transacciones. Se destaca como la primera herramienta de transferencias «cuenta a cuenta» implementada en toda la región.
Hasta la fecha, la evolución de los cobros electrónicos en el territorio nacional había estado marcada principalmente por el uso de códigos QR. No obstante, la llegada de la alternativa por NFC habilita los pagos mediante la aproximación física entre smartphones. Este avance reduce significativamente la fricción durante la operación, sin comprometer los protocolos de seguridad vigentes ni alterar la lógica de funcionamiento del sistema.
Con este mecanismo, la acción cotidiana de enviarse fondos entre particulares se simplificará al máximo: bastará con acercar los teléfonos, eliminando la obligación de tipear un alias o tener que escanear un código QR.
A raíz de esta actualización, el uso del sistema contactless bajo los estándares actuales de la industria financiera permite que las fintechs, los bancos y las plataformas digitales operen bajo un protocolo unificado, según los reportes técnicos de las entidades responsables.
Esta alternativa, que se presenta en el mercado de Argentina y fue diseñada por la empresa Coelsa, se diferencia de otros sistemas de pago por cercanía al no ser un modelo cerrado. Por el contrario, permite el aprovechamiento del NFC para efectuar transferencias inmediatas vinculadas a cuentas con CBU o CVU.

“Con esta iniciativa, Coelsa continúa innovando de forma segura, facilitando la operación con su infraestructura segura que conecta bancos, fintechs, empresas y personas, ampliando las capacidades del sistema sin fragmentarlo”
, señaló la compañía proveedora de este servicio mediante un comunicado institucional.
En el plano operativo, la integración de esta tecnología respeta la estructura tradicional de procesamiento y conciliación. Lo que se añade son identificadores específicos que permiten el reconocimiento de las transacciones efectuadas por NFC, asegurando que no existan trabas técnicas para los actores que participan en la red financiera.
El despliegue de los pagos sin contacto recibió un impulso adicional tras la resolución oficial que permite a los pasajeros abonar el transporte público, incluyendo colectivos y subtes, utilizando dispositivos móviles o tarjetas que posean tecnología NFC.
¿Cómo es el funcionamiento de este sistema?
- Es necesario que los dos teléfonos tengan el NFC activado.
- Los equipos deben situarse a una distancia de pocos centímetros entre sí.
- Se genera un vínculo de conexión segura de forma automática.
- El usuario debe validar la transferencia o pago desde su respectiva aplicación móvil o billetera.
Es importante señalar que, de acuerdo al reporte más reciente del Banco Central (BCRA), durante el mes de febrero los pagos con transferencia (PCT) interoperables vía códigos QR sumaron un total de 88,9 millones de transacciones en moneda nacional.
En términos globales, se registraron 89,9 millones de movimientos de PCT en pesos, lo que evidencia un incremento del 42,7 % respecto al año anterior. El volumen de dinero movilizado alcanzó los $2,1 billones, marcando un alza del 49,6 % en valores reales.
La utilización de códigos QR fue la forma preferida para iniciar las operaciones: el 98,9 % de los PCT se canalizó por este medio, logrando 88,9 millones de pagos y un flujo de $2,1 billones. Estas cifras representan subas interanuales del 46,4 % en cantidad y del 54,2 % en montos. Respecto al origen de los fondos, el 52,4 % de las operaciones se hizo desde cuentas bancarias (CBU) y el 47,6 % desde cuentas de pago (CVU). En el destino, el 54,2 % de los pagos fue a parar a cuentas de pago, mientras que el 45,8 % se acreditó en cuentas a la vista.
El panorama de pagos electrónicos es sumamente amplio, con un registro actual de 87 billeteras digitales interoperables y 61 empresas aceptadoras de pagos con transferencia según el Banco Central.
Por otra parte, los pagos que se iniciaron mediante claves aleatorias o tokens solo significaron el 1,1 % de los PCT, con 1 millón de operaciones y un volumen de $33,4 mil millones. Estos indicadores muestran retrocesos interanuales del 55,6 % en el volumen de transacciones y del 47,5 % en términos reales. La integración de estas nuevas herramientas tecnológicas reafirma la tendencia global hacia la digitalización y el fortalecimiento de una economía con menor dependencia del efectivo.
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