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Pagos diarios con criptomonedas: Guía sobre el uso de billeteras

En la actualidad, realizar el pago de las compras del mercado, adquirir el café de la mañana o incluso cancelar la matrícula escolar de los hijos es una posibilidad tangible mediante el uso de criptomonedas o activos digitales. Para ello, es indispensable contar con una criptobilletera, la cual puede ser gestionada bajo un modelo de fondo custodiado o no custodiado.

Para quienes ya están inmersos en el ecosistema digital, este proceso resulta cotidiano. No obstante, conviene recordar que los criptoactivos funcionan como monedas o activos digitales diseñados para ejecutar pagos y transferencias a nivel global. De hecho, existe un segmento de la población que ya percibe la totalidad de su salario en cripto.

De acuerdo con Kate Kirichenko, quien ocupa el cargo de regional manager de Simple en Latinoamérica, los profesionales vinculados a sectores como el marketing o las fintech suelen preferir esta modalidad de remuneración. Esto se debe a que operan con clientes internacionales, y el uso de criptomonedas simplifica significativamente las transacciones transfronterizas.

Los criptoactivos son monedas digitales que facilitan pagos y transferencias internacionales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En este escenario, los usuarios que optan por cobrar sus honorarios en activos digitales recurren a plataformas especializadas denominadas criptobilleteras, tales como Simple App, para almacenar su capital y administrar sus gastos del día a día. Es fundamental comprender el funcionamiento de estas cuentas y las categorías existentes para elegir la opción más adecuada.

Cómo funcionan las criptobilleteras

Estas herramientas digitales actúan como una suerte de “cuenta bancaria” dentro del ecosistema cripto, permitiendo el almacenamiento y la gestión de los activos. Se dividen principalmente en dos esquemas: con custodia y de auto-custodia.

Las cuentas con custodia operan de forma similar a una entidad bancaria tradicional: una organización especializada se encarga de resguardar los fondos y permite al usuario operar a través de su interfaz.

En este caso, confías la seguridad de tus activos a un tercero.

Bajo esta modalidad, si la compañía experimenta algún tipo de falla técnica, es víctima de un ciberataque o entra en un periodo de mantenimiento programado, la disponibilidad de los fondos podría verse interrumpida temporalmente hasta que el servicio sea restablecido por la empresa.

Las cuentas con custodia son gestionadas por una entidad que protege y administra tus fondos, similar a un banco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por el contrario, las cuentas de auto-custodia (o no custodiadas) entregan la soberanía total de las criptomonedas al usuario. En este modelo, los activos no permanecen bajo el poder de una empresa, sino que se encuentran alojados directamente en la blockchain.

Dentro de este esquema, únicamente el propietario posee la facultad de autorizar movimientos, lo que minimiza el riesgo de bloqueos por inconvenientes técnicos ajenos. Sin embargo, la seguridad recae exclusivamente en la administración del dueño: si se llega a extraviar la clave privada, no existe mecanismo alguno para recuperar el acceso al dinero.

Este sistema otorga una autonomía superior, pero demanda una responsabilidad estricta en el manejo de contraseñas y claves de acceso.

Qué tipo de cuenta para criptomonedas es mejor

La elección de la cuenta ideal está sujeta a las necesidades específicas, el nivel de experiencia y el perfil de riesgo de cada individuo. Si el usuario busca control total y máxima seguridad personal, la auto-custodia (non-custody) es la opción recomendada, ya que nadie más tiene acceso a las llaves de los fondos.

El tipo de cuenta de criptomonedas ideal varía según tu experiencia y necesidades. (Imagen ilustrativa Infobae)

Aunque este modelo previene que terceros administren el capital y evita bloqueos externos, conlleva el riesgo de pérdida definitiva de los activos ante el olvido de la clave privada.

Si, por el contrario, el usuario valora la facilidad de uso, el soporte técnico y la comodidad, una cuenta con custodia puede ser la mejor alternativa. En esta modalidad, la empresa gestiona el capital, brinda asistencia ante problemas técnicos y ofrece opciones para recuperar el acceso, a cambio de depositar la confianza en dicha entidad.

Para quienes están iniciando o realizan múltiples operaciones diarias, las billeteras con custodia suelen ser las más funcionales. En cambio, los usuarios que persiguen la independencia total a largo plazo suelen inclinarse por la auto-custodia.

Estas soluciones hacen más fácil usar criptomonedas en compras diarias, transferencias y resguardo de valor ante la devaluación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tendencias de uso y perfiles de usuario

Las criptobilleteras se han integrado en la rutina de muchos usuarios, empleándose para diversas actividades financieras como:

  • Ejecución de pagos con tarjeta.
  • Recarga de saldo en USDC.
  • Recepción de remesas internacionales.
  • Generación de ingresos pasivos.

Estas herramientas facilitan el uso de criptoactivos en la cotidianidad, permitiendo proteger el poder adquisitivo frente a la devaluación y agilizando el envío de dinero.

Respecto al perfil del usuario, tomando como referencia el caso de Colombia, el cliente típico de servicios como Simple tiene una edad comprendida entre los 25 y 35 años. Generalmente residen en ciudades como Bogotá o Medellín, pertenecen a los estratos 3 y 4 (clase media) y perciben ingresos mensuales situados entre COP 1,7 y 3 millones.

La mayoría de estos usuarios se introdujo al entorno digital a través de stablecoins como USDT o USDC, motivados por la búsqueda de un resguardo seguro para sus ahorros o la necesidad de recibir remesas desde el extranjero de manera eficiente.

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